martes, 17 de febrero de 2009

Ska-p también felicitó al Presidente Hugo Chávez


Los intérpretes de la canción "El Libertador", procedentes de Vallecas (barrio de Madrid, España) felicitaron al pueblo bolivariano y no cesan de explicar a los anarquistas europeos por qué apoyan una revolución socialista, algo impensable hasta hace poco para un colectivo de este tipo. "El anarkismo debe de ser la finalidad, no el comienzo".

Por: YVKE Mundial
Fecha de publicación: 17/02/09

17 de Feb. 2009 (Luigino Bracci).- En un artículo titulado "Uh, Ah, Chávez no se va", el grupo Ska-P, procedente de Vallecas, España, emitió una felicitación al Presidente Chávez, y una contundente declaración buscando que los colectivos anarquistas de España y Europa investiguen más sobre la revolución bolivariana.

"Ska-p seguirá cantando de escenario en escenario EL LIBERTADOR, y mostrando al mundo, en la medida de nuestras posibilidades los logros de esta bonita revolución", dice la declaración. "El Libertador" (canción cuyo coro reza: "Adelante, comandante, ponte al frente con honestidad...") se ha convertido en un himno de la revolución bolivana, y no ha parado de sonar desde octubre, cuando el grupo español sacó su más reciente disco.

El grupo de ska-punk, conocido por sus letras profundamente críticas y con contenido político de izquierda, pertenece a las corrientes anarquistas o libertarias (grupos de izquierda que propugnan la eliminación del Estado en favor de la autogestion de las comunidades) pero se ha declarado más recientemente "socialista libertario", tal y como lo propone Noam Chomski, indicando que creen que no podrá llegarse a una sociedad anarquista sin crear primero una que sea socialista y humanista.

El término "anarquista" no debe confundirse con "anárquico", que se refiere más bien al desorden y caos sin sentido ni propósito.

En España y gran parte de Europa, los medios de comunicación atacan duramente al gobierno venezolano y lo acusan de tener supuestas tendencias dictatoriales, razón por la cual muchos colectivos de izquierda han sido reacios o tímidos en apoyar al gobierno bolivariano.

La declaración no está firmada, pero Pulpul (Roberto Gañán Ojea), líder de la banda Ska-P, declaró varias veces en Venezuela que él mismo administra la página web del grupo, donde apareció la declaración que replicamos a continuación:

Bueno, pues parece que el pueblo venezolano desea que la revolución bolivariana continúe. La mayoría está con Chávez pues ya sabemos tod@s que podrá volver a presentarse en las próximas elecciones. A estas alturas a nadie debe sorprender que Ska-p está con la revolución y sí, estamos muy contentos con el resultado de estas elecciones, señor@s revolucionari@s, toda la gente de izquierdas del mundo estamos pendientes de lo que ocurra allá.

Sabemos que la balanza de la justicia comienza a equilibrarse poco a poco, que el pueblo es protagonista de este proceso revolucionario y toma poder, están demostrando que el sistema neoliberal solo funciona con injusticia social, guerras, abuso de poder y una mala redistribución de los recursos que éste planeta nos regala.

La gran mayoría de los Europeos están engañados por los medios de comunicación que distorsionan la verdad para beneficio de sus dueños y señores. Ska-p seguirá cantando de escenario en escenario EL LIBERTADOR, y mostrando al mundo, en la medida de nuestras posibilidades, los logros de esta bonita revolución.

Si, ya se que muchos de vosotros todavía os extrañais: ¿como es posible que apoyemos una revolución socialista, siendo "simpatizantes anarkistas"?. Chic@s, mirad el cambio que ha dado Venezuela con respecto a la población mas desfavorecida: el crecimiento es contínuo, año tras año y en todos los sentidos, económicos, sociales, culturales... No es perfecto, pero alguien mueve ficha por los hambrientos, los analfabetos, por la población aborigen tan maltratada a lo largo de la historia, por la equidad de la mujer, por los ancianos, por los niños. Las misiones están funcionando perfectamente, como bien dicen los del CEPAL, Venezuela está experimentando un crecimiento muy importante.

Chávez consigue vía libre a la reelección


El presidente venezolano gana el referéndum constitucional al segundo intento
PABLO ORDAZ - Caracas - 16/02/2009


A la segunda intentona, Hugo Chávez ganó. El 54,36% de los venezolanos votó ayer sí a la reforma constitucional que permitirá al actual presidente de Venezuela presentarse a la reelección cuantas veces quiera. Con el 94% de los votos escrutados y una participación superior al 70%, la opción del no que defendía toda la oposición sólo consiguió un 45,63% de los sufragios. Chávez había cursado la orden a su poderosa maquinaria electoral de que buscara el voto hasta debajo de las piedras. Barrio por barrio. Puerta por puerta. "No me falléis", les había pedido, "que yo no os fallaré".

Sólo unos minutos después de conocer la victoria, Chávez se dirigió a la multitud desde el balcón del palacio presidencial -escoltado por sus hijas y nietos- y realizó un juramento solemne tomando prestadas unas palabras del apóstol San Pablo: "Me consumo y me consumiré gustosamente al servicio del hombre sufriente, de la mujer sufriente, del pueblo sufriente. Me consagro íntegramente al pleno servicio del pueblo. Todo lo que me queda de vida. Así lo juro, delante del pueblo, de mis hijas, de mis nietos. A menos que el pueblo decida lo contrario, este soldado será el candidato a las elecciones de 2012 para dirigir al país entre 2013 y 2019".

Chávez dejó anoche rienda suelta a su felicidad. Y desde el balcón de Miraflores fue dando la bienvenida a las columnas de jóvenes que llegaban desde los barrios más alejados para celebrar la victoria. "Hemos abierto de par en par", les dijo con la voz a punto de romperse, "las puertas del futuro. Venezuela ya no volverá al pasado de la indignidad. ¡Ha sido una gran victoria! ¡Aquí está el pueblo de Simón Bolívar levantando las banderas de la dignidad! ¡Victoria, victoria, victoria popular!".

La multitud, que agitaba las banderas, rompió en aplausos cuando el comando de la revolución le confió que el primer mensaje de felicitación se lo acababa de mandar Fidel Castro. "Querido Hugo", decía el mensaje del viejo líder cubano, "felicidades para ti y para tu pueblo por una victoria que, por su magnitud, es imposible de medir".

La victoria llega en un momento que -pese a las lógicas euforias del momento- se presenta difícil para el proyecto revolucionario. Primero, porque la situación de la economía mundial -y la caída del precio del petróleo- requiere una forma de hacer política más austera, ya sin el cheque que ha facilitado los afectos internos y externos. Por otro, las bases de la revolución han venido mostrando su preocupación porque la nueva burguesía surgida a la sombra del poder bolivariano -los aquí llamados boliburgueses- pudiera estar adulterando los fines del proyecto para su propio enriquecimiento. Consciente de esa situación, el presidente aprovechó ayer su visita al colegio electoral para lanzar un mensaje de tranquilidad a sus bases: "Nunca pactaré con la burguesía para apuñalar al pueblo por la espalda".

Hasta que Chávez no terminó después de casi dos horas-, los representantes de la oposición no pudieron empezar su comparecencia ante la prensa, dado que el presidente ordenó que su fiesta fuera retransmitida "en cadena" por todas las emisoras de televisión. En las puertas de la madrugada, Caracas es una fiesta de color rojo revolución.

miércoles, 28 de enero de 2009

EL CIRCULO MORELISTA BOLIVARIANO DE ECATEPEC









EL CIRCULO MORELISTA BOLIVARIANO DE ECATEPEC
CIMOBE





La historia de América ha navegado entre idealismos, simulaciones y oportunismos. La falta de identidad, de solidaridad y empatía entre los pueblos de América; la discordia y los vacíos en la memoria popular todo esto sembrado por el estado terrorista más cruel e infame de la historia: los Estados Unidos de Norteamérica; han llevado al verdadero pueblo americano (llamado de manera despectiva “latino”) a despertar, a buscar y a encontrar una alternativa de mundo.

Desde otras partes de la patria grande como Venezuela o Cuba, vienen llegando vientos inspiradores, ideas de libertad, igualdad. Es por eso que al espíritu vivo de Simón Bolívar en el Sur, se le une el sentimiento vivo de José María Morelos y Pavón, en el norte. Aquí en Ecatepec, el municipio más poblado de nuestro país, el lugar en dónde asesinaron a un Morelos humano que resurgió como un sentimiento aquí mismo. Ha surgido el Círculo Morelísta Bolivariano de Ecatepec, que a pesar de ser inspirado en los grupos surgidos en Venezuela y otras partes del mundo (algunas tan remotas como Inglaterra o Australia), nuestro grupo tiene las particularidades y características acordes al lugar en que surge.

El CIMOBE surge el 30 de septiembre de 2007 (misma fecha en que en 1765 naciera el Generalísimo). Sus miembros se reúnen periódicamente para discutir los problemas de la comunidad apoyar la autogestión y asesorar a los pobladores, para buscar su pronta solución, basándose en los principios bolivarianos y el espíritu del Siervo de la Nación.

El CIMOBE está conformado por varias organizaciones que agrupan desde artistas y campesinos hasta taxistas y empleados. Cada organización tiene sus propios intereses y campos de acción, pero coincidimos en la ideología socialista, bolivariana y morelísta.

La ideología del CIMOBE se inspira en el pensamiento y la acción del Libertador Simón Bolívar y del Generalísimo Don José María Morelos y Pavón. Asimismo, se asumen como patrimonio ideológico la experiencia práctica y teórica de las luchas emancipatorias de todos nuestros pueblos hermanos de América Latina y del Caribe y los movimientos sociales por la equidad, bienestar, riqueza de la vida, ambiente sano, la igualdad, fraternidad, libertad y autodeterminación de todos los pueblos, comunidades e individuos del mundo entero.
Las tareas fundamentales del Círculo Morelísta Bolivariano de Ecatepec son:
• Elevar la conciencia social ciudadana.
• Alcanzar una sólida formación política e ideológica para cada uno de sus miembros.
• Formar cuadros revolucionarios, leales y coherentes con el ideal transformador, abierto, sensible, creativo, eficiente y participativo que nos inspira.
• Defender la Revolución bolivariana para mantener y consolidar sus valores.
• Proteger los intereses legítimos de Ecatepec y luchar por el logro de sus más bellas y más altas aspiraciones.
• Liderizar e impulsar la organización, la eficiencia, la eficacia, la productividad, la unión y la cohesión social hacia la participación democrática y protagónica.
• Impulsar diversas formas participativas, asociativas, para activar la producción y la realización de obra de interés social comunitario en salud, educación, cultura, deportes, servicios públicos, vivienda, preservación del ambiente, de los recursos naturales y patrimonio histórico.
• Estimular la creatividad e innovación en la vida individual y comunitaria.
• Promover en la práctica las cualidades de una vida sana, austera, sencilla, armoniosa, ejercitando el desarrollo físico, mental y espiritual, la sensibilidad perceptiva, el desempeño inteligente.
• Desarrollar un combate permanente por un consumo crítico ajustado a las necesidades reales del ser humano, que respondan auténticamente al más alto sentido de calidad de vida y contra el consumismo de prestigio enajenante.
• Contribuir a mejorar la gestión del Estado y de la vida social organizada en materia de salud, vivienda, servicios públicos, seguridad, cultura, educación, empleo racional de los recursos, lucha sin cuartel contra la corrupción y el sabotaje, erradicación del burocratismo, la negligencia y la desidia en la administración pública.
• Alcanzar una conciencia ecológica y una visión biocéntrica en función de la preservación de la vida en el planeta y una relación armónica del trabajo, la sociedad y la naturaleza.
• Mantener vivos los ideales de José María Morelos, Simón Bolívar, José Martí, Fidel Castro, Ernesto Guevara, Karl Marx, Lenin Mao Tze Tung, etc.
• Forjar una cultura de servicio público, de abnegación, disciplina, desprendimiento, corresponsabilidad, concertación, eficiencia, y eficacia, patriotismo y espíritu de grandeza y trascendencia para construir una nueva sociedad, la gran Patria Bolivariana.




El CIMOBE toma como uno de sus principales puntos de referencia los siguientes planteamientos basados en los “Sentimientos de la Nación” escritos por el Generalísimo Morelos:

1º Que cada país de América es libre independiente y México está en América.

2º Que la Soberanía dimana inmediatamente del Pueblo.

3º Que la Patria no será del todo libre y nuestra, mientras no se reforme el Gobierno, abatiendo el tiránico, substituyendo el liberal, e igualmente echando fuera de nuestro suelo al enemigo extranjero que ha tomado posesión de nuestro país. Que ningún extranjero pueda poseer parte del territorio mexicano.

4º Que las leyes deben obligar a la constancia y el patriotismo, moderar la opulencia y la indigencia; que se aumente el jornal del pobre, que se, combata el fomento de la ignorancia, la rapiña y el hurto. Que se penalice hasta el grado de la expropiación a las empresas que controlan los medios de comunicación masiva, en caso de que fomente estos antivalores.

5º Que no haya clases privilegiadas.

7º Que se declare la igualdad entre todos los americanos y se le conceda a cada habitante de este continente el adjetivo de “americano”.

8º Que nuestros Puertos y Aeropuertos se franqueen a las Naciones extranjeras amigas, pero que éstas no se internen al País, por más amigas que sean, y sólo habrá Puertos señalados para el comercio internacional, prohibiendo el desembarque en todos los demás.

9º Que a cada mexicano se le respete el derecho a su patrimonio.

10º Que no se admita la tortura.

11º Que ni las tropas ni la policía extranjeras pisen nuestro suelo.

12º Que se quite la infinidad de tributos e imposiciones que nos agobian.

13º Que se solemnice el día 16 de septiembre, todos los años, al igual que las batallas y fechas en que nuestra nación ha demostrado su fuerza y vitalidad; celebrándose del 23 de febrero al 6 de marzo una de las más grandes gestas heroicas de nuestro ejercito contra nuestro principal enemigo histórico. Que se enseñe historia de México en todas las escuelas de manera integra y obligatoria; unida a la historia del resto del continente.

domingo, 4 de enero de 2009

Mesa Redonda de la Marcha Mundial


Mesa Redonda:

Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia.



Club de Periodistas de México

Filomeno Mata #8, Centro Histórico.

7 de enero de 2009, 18:00 hrs.



La mesa redonda se realiza en el contexto de la difusión de la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia, una iniciativa impulsada por la organización internacional Mundo Sin Guerras en conjunto con un gran número de organizaciones y personas dispuestas a recorrer todo el planeta pidiendo el fin de las guerras, las armas nucleares y la eliminación de todo tipo de violencia.



Comenzando en Nueva Zelanda, el 2 de octubre del 2009, fecha que conmemora el nacimiento de Gandhi y que ha sido declarada por las Naciones Unidas "Día Internacional de la No-Violencia", la marcha recorrerá durante 90 días los seis continentes finalizando en las altas cumbres de la Cordillera de Los Andes, el 2 de enero del 2010. A su paso irá sumando a todos los que claman por la Paz, a todos los que sentimos que más allá de los países, ideologías, culturas y situaciones particulares, es necesario despertar una nueva conciencia social mundial en favor de una cultura no-violenta.



Participan en la Mesa Redonda :


Sr. Jorge Mansilla, Embajador de la República de Bolivia en México.


Rafael Barajas "el Fisgón", caricaturista del periódico La Jornada.


Janet Hernández, Secrtearía de Equidad , Género y Derechos Humanos, PRD D.F.


Alfredo Jalife (video-saludo)


Daniel Horowits, Equipo promotor de la Marcha Mundial en Suiza


Balasz Szigeti, Equipo promotor de la Maarcha Mundial en Hungría.


Anne Farell, Equipo promotor de la Marcha Mundial en Canadá, Medalla de la Paz 2008, YMCA,Toronto.


Silvia Reyes García, Equipo promotor de la Marcha Mundial en México. Moderadora.





Entrada Libre

Radio SME


Camaradas:



Los invitamos a escuchar la transmisión en vivo de "Radio SME" dando
click en la siguiente dirección electrónica:
http://www.sme.org.mx/radiosme/escuchanos.htm



Saludos Fraternos.


C. Fernando Amezcua Castillo
Secretario del Exterior del
Sindicato Mexicano de Electricistas.

PCV: solidaridad con la clase obrera europea


Carolus Wimmer, secretario de Relaciones Internacionales

PCV: solidaridad con la clase obrera europea

"Como Partido de la Clase Obrera, los comunistas
venezolanos extendemos nuestra solidaridad y
apoyo a las luchas de los sindicatos clasistas
que se oponen a la ampliación de la jornada
laboral a 65 horas semanales"

Caracas, 19 dic. Tribuna Popular TP./Prensa FDA.-
El Partido Comunista de Venezuela (PCV),
solidariza con las manifestaciones que en toda
Europa han llevado a los movimientos sociales,
trabajadores, y a la juventud, a movilizarse
contra la Directiva de Tiempo de Trabajo de la
Unión Europea. Así lo hizo saber el diputado
Carolus Wimmer, Secretario de Relaciones
Internacionales del PCV, destacando el hecho de
que, "Además de suponer un retroceso social
inaceptable, la Directiva atenta directamente
contra el movimiento sindical clasista
organizado".

"Como Partido de la Clase Obrera, los comunistas
venezolanos extendemos nuestra solidaridad y
apoyo a las luchas de los sindicatos clasistas
que se oponen a la ampliación de la jornada
laboral a 65 horas semanales, y rechazamos
firmemente la distinción entre tiempo de trabajo
"activo" e "inactivo", así como la mayor
flexibilización de las relaciones laborales",
puntualizó Wimmer, quien también es
vicepresidente del Grupo Parlamentario Venezolano
(Parlatino).

Conocida como "opt-out", o cláusula de "no
participación" -que fue rechazada en pleno por el
Parlamento Europeo-, la principal enmienda de la
Directiva pretendía aprobar acuerdos individuales
entre el trabajador y el empresario, en
contraposición a la negociación colectiva,
permitiendo ampliar la jornada laboral, que
actualmente es de 48 horas a la semana, hasta 65.

Calificado como un triunfo de la Europa
socialista en defensa de los derechos laborales,
a partir de ahora, en un plazo de 90 días,
conocido como 'Fase de Conciliación', el Consejo,
asistido por la Comisión, deberá negociar con el
PE una solución que equilibre ambas posturas. Si
terminado este plazo no se consigue llegar a un
acuerdo, el proyecto de Directiva sería
abandonado.

Según lo expresado por el parlamentario
comunista, tras décadas de la política de
"colaboración de clase" -impulsada especialmente
por los partidos socialdemócratas y socialistas
en Europa-, se acercan jornadas de lucha clasista
contra el régimen burgués. "Así lo vemos en las
movilizaciones y protestas en Grecia, que
rápidamente se expandieron al resto de Europa,
como ocurrió en Italia, España, y Dinamarca",
agregó.

"La burguesía internacional quiere aprovechar la
actual crisis económica capitalista para eliminar
los derechos laborales adquiridos durante las
luchas de los últimos dos siglos", enfatizó
Wimmer. "El capitalismo está a la defensiva,
mientras que la clase obrera y demás
trabajadores, luchan por su derrumbe. Socialismo
o barbarie", finalizó.

http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=3960&Itemid=1
--

ENTREVISTA CON ABOGADO DE LOS 5 CUBANOS PRESOS EN EUA


Entrevista con Richard Klugh, uno de los abogados de los Cinco



--- Fecha límite para la petición a la Corte Suprema es el 30 de enero.

--- Thomas Goldstein, "uno de los más activos y reconocidos prácticos en

Corte Suprema, está de acuerdo en participar en lo que nosotros

creemos que es un caso muy meritorio y fuerte."

--- Es de mucha ayuda tener un apoyo amicus en este momento crítico.





(La siguiente entrevista con Richard Klugh es muy importante para dar

información actualizada a quienes apoyan a Los Cinco Cubanos. Esto

incluye la última información sobre la petición que someterá la

Defensa a La Corte Suprema de Los Estados Unidos, igualmente

importante es la apelación a asociaciones de leyes y otros grupos

interesados a presentar escritos breves sobre el caso, pidiendo a la

corte escuchar sus opiniones al respecto.



Richard Klugh, previo jefe suplente de apelaciones en la oficina

Federal de Defensores Públicos de Miami, ha estado en el equipo de la

defensa de los Cinco desde que fueron arrestados en 1998. Gloria La

Riva, del Comité Nacional Para Liberar a Los Cinco Cubanos, condujo la

entrevista.)







Q: ¿Puede usted hacer una reseña de la decisión tomada el 4 de junio

por el panel de tres jueces del 11no. Circuito de la Corte de

Apelaciones, en la apelación de los Cinco Cubanos?



A: La Corte decidió por 2 a 1 ratificar todas las condenas en el caso.

La condena más significativa que se debate es la de Gerardo Hernández

por complicidad en el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate.

La Corte estuvo fuertemente dividida en esta condena. Había tres

opiniones diferentes sobre este asunto por parte de los tres jueces.

Uno de los jueces [la jueza de Circuito Phyllis Kravitch] pensó que la

evidencia estaba completa y totalmente en falta, completamente ausente

alguna evidencia de una conspiración de Gerardo Hernández para

realizar esta acción.



La segunda opinión [del juez de Circuito Stanley Birch] llegó a la

conclusión de que la evidencia era muy limitada, pero dada la norma

deferente según la cual la Corte revisa las condenas, el juez dijo que

no tenía otra alternativa que confirmar las mismas.



Y la tercera opinión [del juez de Circuito William Pryor] declaró que,

según la interpretación gubernamental de lo que Gerardo Hernández pudo

haber creído acerca del riesgo de un derribo, si Hermanos al Rescate

continuaba la violación de la soberanía nacional cubana, se había

llegado al umbral de la ley para hallar suficiente evidencia según la

ley sobre conspiración.



El resto de las condenas fueron también confirmadas, nuevamente,

basados en esta norma de la revisión que plantea que cualquier opinión

sobre la evidencia que favorezca al gobierno es bastante para la Corte

para declarar evidencia suficiente de conspiración en este contexto.

Es por eso que la Corte sostuvo que aunque no había evidencia de

espionaje alguno durante los años que los Cinco estuvieron aquí, la

Corte podía aún confirmar una condena por conspiración para cometer espionaje.



La Corte también sostuvo que no podía reconsiderar ninguna parte de la

decisión de la Corte en banc [el pleno de la Corte]. La Corte concluyó

que no podía revisar la mala conducta significativa y continuada de la

fiscalía que los acusados habían planteado en banc.



Además de eso, la Corte también sostuvo que las limitaciones que

fueron impuestas a los derechos de la defensa de conocer todas las

evidencias –limitaciones que impidieron a los acusados conocer muchas

de las cosas que necesitaban para prepararse para el juicio – fueron

permitidas mediante un estatuto federal. Nosotros consideramos que el

estatuto federal no permite tal limitación a las evidencias.



Otro fallo adicional de notar es que la Corte sostuvo que aunque el

Gobierno pudiera haber eliminado intencionalmente presuntos miembros

del jurado, por razones basados en la raza, no obstante, bajo su

precedente, la Corte no pudo revisar una acción discriminatoria como

esa cometida por el gobierno mientras que el gobierno permitió sentar

en el jurado algunos miembros de la raza afectada. Nosotros planteamos

una fuerte objeción a esta parte de la opinión de la Corte.



Con respecto a la sentencia, la Corte revirtió las sentencias de tres

de los Cinco. Confirmó la sentencia de Gerardo Hernández y confirmó la

sentencia de René González. La Corte decidió que la corte del distrito

no tuvo restricción alguna para imponer sentencia sobre René y así no

pudo revertir la sentencia, aunque la jueza le impuso la máxima.



La Corte de Apelaciones revirtió las sentencias a cadena perpetua de

Ramón Labañino y Antonio Guerrero por conspiración para cometer

espionaje porque el Tribunal aplicó una directriz excesivamente

severa, fallando reconocer que no hubo daño a la seguridad nacional.

No se obtuvo ningún material altamente secreto. Finalmente la Corte de

Apelaciones sostuvo que el Tribunal erró al sentenciar a Fernando

González atribuyéndole un rol principal cuando no existía evidencia de ello.



Estos tres acusados han sido sujetos a volver a recibir nueva

sentencia. Los otros dos, Gerardo Hernández y René González, no.



Q: ¿Cuál será el próximo paso en el proceso de apelación?



A: El caso está ahora programado para presentarse ante la Corte

Suprema de los EEUU. La Corte Suprema aceptó nuestra moción para

extender la fecha límite para presentar la petición para writ de

certiorari, el 30 de enero del 2009. El Gobierno tendrá dos o tres

meses para responder. Entonces nosotros tendremos un breve periodo

para replicar. Y la Corte podría decidir, para mayo de 2009, si va a

haber audiencia del caso o de una parte del mismo.



Estamos muy contentos de contar con la asistencia del abogado Thomas

Goldstein de la firma legal Akin Gump, uno de los más activos y

reconocidos prácticos en Corte Suprema. Él estuvo de acuerdo en

participar en lo que nosotros creemos que es un caso muy meritorio y

fuerte. Él argumentó un caso esta semana frente a la Corte Suprema de

los Estados Unidos y otro caso en noviembre, y está programado para

otros casos en la Corte Suprema en este mandato.



Q: ¿Cuáles son los puntos principales que la defensa planteará en la

apelación?



A: Todas las condenas deben ser revisadas basado en la negativa de la

Corte del Distrito de otorgar un cambio de la sede, en la mala

conducta de la fiscalía, y en la selección impropia y discriminatoria

del jurado. Argumentaremos también que la condena de Gerardo Hernández

por conspiración para cometer asesinato debía de haber sido revertida,

y que su sentencia a cadena perpetua por conspiración para espionaje

debe haber sido revocada.



La sede es uno de los aspectos más fundamentales que puede existir

bajo la ley americana o, realmente, bajo cualquier sistema legal. No

importa cómo está ideado un sistema, si usted tiene un juez o un

jurado predispuesto, nada más importa. Si usted tiene un juez o un

jurado que está dispuesto a ser influenciado por pasiones y presiones

locales, lo que usted tiene es un dictamen acosado y no tiene justicia

en ningún sentido.



Nosotros percibimos que este aspecto es tan fundamental para la justa

operación del sistema judicial, que será tratado con interés por la

Corte. Sentimos lo mismo acerca del resto de los aspectos, el aspecto

de la selección del jurado, la condena de Gerardo Hernández por algo

con lo que él claramente no tuvo nada que ver, así como también la

negativa de reconsiderar su sentencia a cadena perpetua.



Q: Con respecto a la errónea condena de Gerardo por conspiración para

cometer asesinato, yo recuerdo las tres audiencias de argumentos

orales en las que participamos, primero en Miami, y después la segunda

y la tercera en Atlanta. En las tres audiencias, Stanley Birch, el

juez que presidió el panel, así como también la jueza Phyllis

Kravitch, hicieron comentarios desafiando la reclamación de la

fiscalía de conspiración por Gerardo. Sin embargo, en la última

decisión de la Corte del 4 de junio, Birch votó con el juez William

Pryor a favor de la condena, poniendo la votación 2 a 1. ¿Qué pasó?



A: En el panel inicial de tres jueces nosotros percibimos que todos

los jueces reconocieron la insuficiencia de la evidencia. En el

argumento oral ante el nuevo panel, nosotros percibimos nuevamente que

la mayoría reconoció que simplemente no tenía sentido culpar a Gerardo

por el derribo de los aviones. En última instancia, aunque la mayoría

del panel pudiera creer bien que Gerardo es inocente del delito, la

mayoría estaba convencida de que según las interpretaciones previas de

la ley federal, la norma del Onceno Circuito para confirmar las

condenas puso una barra tan baja para el gobierno en las acusaciones

de conspiración que ellos no pudieron revertir la condena.



Responderemos en uno de nuestros argumentos en la Corte Suprema. La

mayoría del panel estaba convencida también de que una teoría que a

los fiscales les había sido prohibida usar en el juicio podía sin

embargo ser considerada en la apelación como una forma para ratificar

la condena. Consideramos que es también un error fundamental, en

efecto cambiar las reglas en medio del proceso, y no de acuerdo con lo

que nosotros creemos que requiere la ley.



Q: ¿Y cuál fue esa teoría que la fiscalía había usado?



A: La teoría de la fiscalía según la cual la condena fue ratificada

fue la de que Gerardo pudiera ser estimado culpable de conspiración

para cometer un delito en la jurisdicción americana, aún si todo lo

que él hizo fue apoyar el derecho de un país a defenderse contra una

violación hostil e ilegal de su soberanía territorial. Esta teoría,

que la Corte del Distrito había rechazado completamente por

considerarla fuera del alcance de la ley criminal, fue reactivada en

la más reciente decisión del panel. Esto colocó a Gerardo en una

posición desventajosa desde el punto de vista del procedimiento.

Nosotros creemos que esa teoría no debería incluso estar disponible

para el Gobierno. Pero los dos miembros que conformaron la mayoría en

junio sostuvieron lo contrario.



Q: Usted se refiere a la norma de revisión por el 11no. Circuito de

la Corte.



A: En el contexto de una acusación de conspiración para cometer

asesinato, nosotros creemos que la norma de las pruebas es mucho más

alta que la aplicada en la apelación. Esto es particularmente cierto

cuando nosotros estamos tratando con una acción gubernamental – el

derribo de los aviones de Hermanos al Rescate – que ha tenido una

justificación soberana y legal de principios en términos históricos, y

donde Gerardo no tuvo bases para un conocimiento previo de lo que sus

agentes superiores o los funcionarios gubernamentales superiores

harían en última instancia.



La imposición de responsabilidad sobre Gerardo viola el proceso de

muchas maneras, y junto con la sede prejuiciada y los aspectos

relacionados de los que hemos hablado, justifica la reversión.



En la opinión convenida de un miembro de la mayoría del panel, el juez

reiteró por tercera vez que él cree que el jurado estaba viciado por

la sede y la mala conducta. La opinión del juez determinante fue, en

efecto, “Nosotros no debemos depender de este (Miami) jurado pero si

yo soy forzado a depender del jurado por el precedente del 11no.

Circuito, entonces yo no puedo revertir la decisión bajo las normas

requeridas.”



Tenemos la esperanza de que si el caso es aceptado en la Corte

Suprema, esta situación pueda ser resuelta favorablemente para Gerardo.



Q: Hay una serie de asociaciones de derecho y organizaciones de

derechos humanos preocupados por el caso de los Cinco Cubanos, que

quisieran presentar escritos amicus curiae apoyando el caso. ¿Qué

recomienda usted?



A: Es de mucha, mucha ayuda para nosotros tener un apoyo amicus en

este momento crítico. Existen muchísimos aspectos fundamentales en

este caso que son relevantes para cada persona en este país y para la

gente de todo el mundo. El apoyo legal y basado en hechos que los

escritos amicus pueden proporcionar es algo que recibimos con

beneplácito y buscamos.



Q: ¿Cuál es la fecha límite para los amicus? ¿Qué documentos legales

pueden revisar los abogados y las organizaciones para la preparación

de sus amicus?



A: Uno de los recursos primarios son los documentos de la apelación.

Esta es probablemente la forma más simple de revisar el caso. Los

escritos de la apelación y las decisiones de la Corte están en el

sitio Web de ustedes, Free the Five (Libertad para los Cinco). Con

respecto a la fecha límite, nosotros recibiríamos con agrado apoyo

amicus antes de presentar la petición certiorari o siete días después de eso.



Q: ¿Cuándo tendrá lugar en Miami el proceso de volver a dictar

sentencia para Ramón Hernández, Antonio Guerrero y Fernando González?

¿Será después de la apelación a la Corte Suprema?



A: Eso no ha sido decidido aún. Es posible que ocurra antes de que la

Corte Suprema haya decidido, pero es más probable que sea después. Eso

depende de cómo transcurran los procedimientos, incluso en la Corte Suprema.



Q: Ya han pasado más de 10 años y las ruedas de la justicia se están

moviendo de forma extremadamente lenta. Gran parte de la tardanza está

basada en los tecnicismos legales que usted ha descrito.



A: Esto es claramente duro. Es duro esperar, particularmente si

nosotros estamos en lo correcto, como creemos que lo somos. Resulta

mucho tiempo.



Q: ¿Qué puede suceder legalmente si la Corte Suprema rechaza el writ

of certiorari?



A: Los acusados tendrían aún opciones legales, incluyendo un proceso

para hacer una moción a revocar las condenas y sentencias en la corte

del distrito. Y esto tiene que tener lugar en el plazo de un año

después de la decisión de la Corte. Esto requeriría un tipo

formalizado de proceso de habeas corpus, llamado una moción para

revocar un fallo/una condena. Tiene un tiempo límite de un año. Los

límites de tiempo han sido impuestos en casi todos los habeas y los

litigios post-condena basados en una ley federal dictada en 1996. Hay

otros derechos de habeas subsiguientes, pero la petición inicial de

habeas corpus tiene que ser presentada dentro de un año.



Q: ¿Eso significa que todos o cualquier aspecto futuro, algún aspecto

que quede de la apelación, tiene que ser presentado en ese periodo?



A: Correcto.



Q: ¿En qué medida el conocimiento público del caso y el apoyo a los

Cinco Cubanos pueden ayudar a obtener su libertad?



A: El apoyo a los Cinco ha sido inflaqueable, pero también ha ido en

aumento. Cualquiera que tome su tiempo para echar un vistazo a lo

impropio de las acusaciones que están obviamente relacionadas con lo

político, puede ver claramente algunos aspectos de este caso que están

simplemente reclamando a gritos una revisión. Yo pienso que este es un

caso que necesita ser tratado por la Corte Suprema. Esta ha sido mi

percepción personal desde el principio. Yo pienso que la Corte Suprema

podría establecer una importante norma con respecto a la justicia en

los Estados Unidos. Esto ayudaría a la imagen de los EEUU en el mundo

así como también mejoraría las relaciones bilaterales.



Q: Usted visitó a Fernando González recientemente. ¿Puede contarnos sobre él?



A: Vi a Fernando en julio. Él está muy atento a los aspectos y a los

progresos del caso, así como también a las acciones de apoyo por los

Cinco. Fernando es de una personalidad fuerte y apacible. Es

extremadamente cortés y respetuoso, no solo con los abogados, sino

también con los fiscales y el sistema de la corte. Él está realmente

agradecido por todo el apoyo que recibe y trata de contestar la

correspondencia todo lo más posible. Lo describiría en una sola

palabra como un caballero.



Q: ¿Qué mensaje le enviaría a las personas de todo el mundo que están

involucrados en el apoyo político a los Cinco Cubanos?



A: Mi mensaje sería uno de agradecimiento. Estos problemas legales

arrastran consigo un gran número de víctimas entre los acusados, los

abogados y sus familias. Saber que existen personas a quienes les

importa la justicia y la imparcialidad es algo fundamental y ha sido

un gran apoyo en este caso. Aunque nosotros no hemos ganado una parte

sustancial de la apelación todavía, cada uno de los Cinco ha sido

sustentado por este apoyo.



Nosotros, en el equipo de la defensa, hemos tratado de cumplir con

todo lo que hemos dicho acerca del caso y yo creo que lo hemos

logrado. El caso es lo que fue desde el principio. Fue procesado en un

ambiente local en el cual era menos probable ser visto

desapasionadamente, menos probable ser resuelto basado solo en lo que

sucediera en la corte. Fueron impuestas sentencias extremadamente

largas. Aspectos fundamentales de la ley y la justicia están

involucrados y el caso merece atención y preocupación.



Q: Muchas gracias, Richard. En nombre de todos los que están dedicados

a luchar por los Cinco hasta que se encuentren en sus hogares, por las

personas que apoyan el derecho de Cuba a ser libre, le agradecemos a

usted y a todos los abogados que están trabajando sin descanso en este

esfuerzo.





21 de diciembre de 2008

Exclusiva a www.freethefive.org

Rusia dispuesta a unirse al ALBA


Rusia dispuesta a unirse al ALBA

TeleSUR

El presidente de Rusia Dmitri Medvédev, en rueda de prensa realizada este miércoles durante su visita a Venezuela expresó que la nación que representa está dispuesta a formar parte de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA). "Estamos dispuestos a analizar y a pensar en nuestra participación en esta asociación; pudiera ser en calidad de miembro asociado o de alguna otra manera" indicó el mandatario ruso.

Además agregó que se le ha realizado un seguimiento a las acciones del ALBA por considerar que son de importancia para la eliminación de la hegemonía estadounidense en el mundo unipolar.

Al referirse a la puesta en práctica de los ideales y propuestas de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América, consideró que "si esto va a ser de utilidad para el desarrollo de los estados de América Latina, si esto se corresponde con la idea que tenemos del mundo multipolar, entonces por qué no hacerlo, es interesante".

De esta manera mostró la disposición del gobierno ruso a formar parte del referido organismo de los pueblos del sur y reiteró uno de los objetivos de su visita, "Rusia busca estrechar lazos con Latinoamérica", dijo.

"Hemos observado con interés la manera como se desarrolla esta asociación, que ha hablado de superar las consecuencias de la crisis, de encontrar una moneda nueva para las exportaciones e integración económica" expresó el Jefe de Estado Ruso.

En materia petrolera señaló que a pesar de no pertenecer a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Rusia mantiene negociaciones con este organismo y es de su interés que se logre un equilibrio productivo en los precios del petróleo.

"Hay un concepto de precio justo y cada vez que analizamos el tema, Rusia quiere que hayan precios justos y estables en el petróleo, ni muy bajos ni muy alto desde el punto especulativo", aseveró el mandatario ruso.

Por su parte, el presidente de Venezuela Hugo Chávez, partícipe de la rueda de prensa agregó que el Gobierno bolivariano ha sido precursor de un equilibrio en los precios del petróleo.

"Hemos sido impulsores de fórmulas para lograr la estabilidad de los precios (...) la estabilidad de los precios es fundamental tanto para los productores como para los consumidores, para todo el mundo, es terrible esos saltos hacia arriba y hacia abajo de manera irracional, no le convienen a nadie", precisó el mandatario venezolano.

Con respecto a las alianzas militares entre Rusia y Venezuela, el presidente Dmitri Mendvédev insistió en decir "esto no es una relación coyuntural ni esta dirigida hacia un tercer estado", pues explicó que se trata de una cooperación entre pueblos, en el marco del derecho internacional.

En este sentido, anunció la creación de un centro de idiomas rusos que ofrezca este aprendizaje para hacer más productiva las relaciones entre los países.

Y en relación a las maniobras militares que se realizarán, el presidente de Venezuela, dijo "es un honor para nosotros que la flota rusa esté en aguas del Caribe venezolano, trayendo un mensaje no como el que trajo la flota norteamericana hace 100 años, por estos días, golpe de estado, colonialismo, no, es un mensaje de fraternidad, de hermandad, es un mensaje de paz".

Ambos presidentes anunciaron que el próximo diciembre nacerá el banco binacional y que con posterioridad se definirá el monto del capital que aportará cada país.

Esta iniciativa se inscribe dentro de "la amplitud de relaciones" entre Moscú y Caracas, según destacó el gobernante ruso, en tanto que Chávez manifestó que el banco es solo "una pequeña muestra del potencial que alcanzará la colaboración mutua en el futuro".

Conversaciones con Chávez y Castro

Sean Penn
The Nation

Traducido por Germán Leyens y Manuel Talens

Joe Biden, quien pronto iba a ser el vicepresidente electo de mi país, alentaba a las tropas: “No podemos seguir dependiendo de Arabia Saudí o de un dictador venezolano para la energía”. Bueno, yo sé muy bien lo que es Arabia Saudí. Pero como en 2006 estuve en Venezuela visitando ranchitos, mezclándome con la acaudalada oposición y pasando días y horas entre los seguidores del presidente, me pregunté –sin preguntármelo– a quién se estaría refiriendo el senador Biden.
Hugo Chávez Frías es el presidente democráticamente elegido de Venezuela, y cuando digo democráticamente quiero decir que se ha presentado una y otra vez ante los votantes en elecciones avaladas por observadores internacionales y ha logrado grandes mayorías en un sistema que, a pesar de sus defectos e irregularidades, ha dado a sus oponentes la oportunidad de que lo derroten y ocupen su cargo, tanto en un referéndum nacional el año pasado como en las recientes elecciones regionales de noviembre.
En cambio las palabras de Biden representaban la clase de retórica que nos metió hace muy poco en una costosa guerra en la que se pierden vidas y dinero, en una guerra que si bien derrocó a un pendejo en Iraq, también ha derrocado los principios más dinámicos sobre los cuales se fundó Estados Unidos, ha reforzado el reclutamiento de Al Qaeda y ha conducido a la deconstrucción de las fuerzas armadas estadounidenses.
A estas alturas, el pasado mes de octubre de 2008 ya había digerido mis anteriores visitas a Venezuela y Cuba y el tiempo que pasé con Chávez y Fidel Castro. Soy cada vez más intolerante con la propaganda. Incluso si el propio Chávez tiene tendencia a la retórica, nunca ha sido el causante de una guerra. Así que decidí hacerle otra visita con la esperanza de desmitificar a ese “dictador”. Para entonces ya había llegado a comentar con mis amigos en privado: “Es verdad, puede que Chávez no sea un hombre bueno, pero también es posible que sea un gran hombre”.
Entre las personas a quienes dije esto se encontraban el historiador Douglas Brinkley y Christopher Hitchens, el columnista de Vanity Fair. Los dos eran complementos perfectos. Brinkley es un pensador muy estable, cuyo código ético de historiador garantiza su adhesión a pruebas insuperablemente razonadas. Hitchens, un astuto artesano de la palabra siempre demasiado imprevisible en sus preferencias, es un valor seguro desde cualquier punto de vista, que una vez en una tertulia televisiva calificó a Chávez de “payaso rico en petróleo”. Aunque Hitchens es igual de íntegro que brillante, puede ser combativo hasta la intimidación, como lo demostró una vez con sus duros comentarios sobre Cindy Sheehan, la santa activista contra la guerra. Brinkley e Hitchens equilibrarían cualquier sesgo que percibieran en mi escritura, además de ser un par de tipos con quienes me lo paso muy bien y a quienes quiero mucho.
De modo que llamé a Fernando Sulichin, un viejo amigo y productor de cine independiente de Argentina con buenas conexiones y le pedí que los hiciera investigar y obtuviese el visto bueno para entrevistar a Chávez. Además, queríamos volar desde Venezuela a La Habana, así que le pedí a Fernando que solicitara entrevistas por cuenta nuestra con los hermanos Castro, la más urgente con Raúl, quien en febrero había tomado las riendas del poder de manos de un Fidel enfermo y nunca había otorgado una entrevista a un extranjero. Yo había viajado a Cuba en 2005, cuando tuve la fortuna de encontrarme con Fidel, y estaba ansioso por hacerle una entrevista al nuevo presidente. El teléfono sonó a las 2 de la tarde del día siguiente.
–Mi hermano –dijo Fernando–, lo logré.
Nuestro vuelo de Houston a Caracas se retrasó por problemas mecánicos. Era la 1 de la madrugada, y mientras esperábamos, Hitchens daba vueltas impaciente de un lado para otro.
–Los problemas casi nunca vienen solos –dijo.
Debió gustarle cómo sonó, porque volvió a decirlo. Era el pesimista de Dios. Le dije:
–Hitch, va a salir bien. Nos van a conseguir otro avión y llegaremos a tiempo.
Pero el pesimista de Dios es en realidad el pesimista ateo de Dios. Y yo no tardaría en ser testigo de la claridad de su ateísmo. De hecho, hubo otro problema. Bueno, salió bien y mal, como se verá. Despegamos dos horas después.
Cuando aterrizamos en el aeropuerto de Caracas, Fernando estaba allí para recibirnos. Nos condujo a una terminal privada, donde esperamos la llegada del presidente Chávez, quien nos llevó con él de gira electoral a la maravillosa Isla Margarita en plena campaña para las elecciones a gobernador.
Pasamos los dos días siguientes en la constante compañía de Chávez, con muchas horas de reuniones a solas entre los cuatro. En las dependencias privadas del avión presidencial descubrí que cuando Chávez habla de béisbol su dominio del inglés sube de grado. Cuando Douglas le pregunta si habría que abolir la Doctrina Monroe, Chávez –que quiere escoger cuidadosamente sus palabras– regresa al español para explicar los matices de su posición contra dicha doctrina, que ha justificado la intervención estadounidense en Latinoamérica durante casi dos siglos.
–Hay que romper la Doctrina Monroe –dice–. Hemos tenido que aguantarla durante más de 200 años. Siempre vuelve al viejo enfrentamiento de Monroe con Bolívar. Jefferson solía decir que Estados Unidos debería tragarse una tras otra las repúblicas del sur. El país en el que nacisteis se basó en una actitud imperialista.
Los servicios venezolanos de inteligencia le dicen que el Pentágono tiene planes para invadir su país.
–Sé que están pensando en invadir Venezuela –dice. Parece que ve el fin de la Doctrina Monroe como una medida de su destino–. Nadie podrá volver aquí para exportar nuestros recursos naturales.
¿Le preocupa la reacción de Estados Unidos a sus atrevidas declaraciones sobre la Doctrina Monroe? Cita a José Gervasio Artigas, el luchador uruguayo por la libertad:
–Con la verdad no ofendo ni temo.
Hitchens está sentado en silencio, tomando notas durante toda la conversación. Chávez reconoce un brillo escéptico en sus ojos.
–CRÍS-a-fer, hazme una pregunta. Hazme la pregunta más difícil.
Ambos comparten una sonrisa. Hitchens le pregunta:
–¿Cuál es la diferencia entre usted y Fidel?”
Chávez dice:
–Fidel es comunista, yo no. Yo soy socialdemócrata. Fidel es marxista-leninista. Yo no. Fidel es ateo. Yo no. Un día discutimos sobre Dios y Cristo. Le dije a Castro: “Yo soy cristiano. Creo en los Evangelios Sociales de Cristo". Él no. Simplemente no cree. Más de una vez Castro me ha dicho que Venezuela no es Cuba, que no estamos en los años sesenta.
–Ya ve –dice Chávez–. Venezuela tiene que tener un socialismo democrático. Castro ha sido un profesor para mí. Un maestro. No en ideología, sino en estrategia.
Tal vez irónicamente, John F. Kennedy es el presidente de EE.UU. favorito de Chávez.
–Yo era un muchacho –dice-. Kennedy era la fuerza impulsora de la reforma en Estados Unidos.
Sorprendido por la afinidad de Chávez por Kennedy, Hitch se suma a la conversación y menciona el plan económico de Kennedy para Latinoamérica, contrario a Cuba.
–¿Fue algo bueno la Alianza para el Progreso?
–Sí –dice Chávez–. La Alianza para el Progreso fue una propuesta política para mejorar las condiciones. Apuntaba a reducir la diferencia social entre culturas.
La conversación entre los cuatro continuó en autobuses, en mítines y en inauguraciones en toda Isla Margarita. Chávez es incansable. Se dirige a cada nuevo grupo durante horas bajo un sol ardiente. Duerme como máximo cuatro horas por la noche y pasa la primera hora de la mañana leyendo noticias del mundo. Y una vez que está en pie, es incontenible a pesar del calor, de la humedad y de las dos capas de camisetas rojas revolucionarias que lleva puestas.
Tres eran mis motivaciones primordiales para este viaje: incluir las voces de Brinkley e Hitchens, profundizar mi conocimiento de Chávez y de Venezuela y ejercitar mi mano de escritor, así como recabar la ayuda de Chávez para que convenciese a los hermanos Castro de que nos recibieran a los tres en La Habana. Aunque Fernando me había dicho que la tercera parte del puzzle estaba aprobada y confirmada, en algún lugar de nuestros intercambios culturales, lingüísticos y telefónicos había habido un malentendido. Mientras tanto, CBS News estaba esperando un informe de Brinkley, Vanity Fair uno de Hitchens y yo escribía por cuenta de The Nation.
Al cabo de tres días en Venezuela le dimos las gracias al presidente Chávez por el tiempo que nos había dedicado, los cuatro allí parados entre el personal de seguridad y la prensa en el Aeropuerto Santiago Marino de Isla Margarita. Brinkley tenía una última pregunta que hacerle, y yo también.
–Señor presidente –le dijo-, si Barack Obama sale elegido presidente de Estados Unidos, ¿aceptaría usted una invitación para volar a Washington y reunirse con él?
Chávez dijo sin dudarlo:
–Sí.
Cuando me tocó a mí, le dije:
–Señor presidente, para nosotros es importante que nos reciban los Castro. Es imposible contar la historia de Venezuela sin incluir a Cuba y es imposible contar la historia de Cuba sin los Castro.
Chávez nos prometió que llamaría al presidente Raúl Castro en cuanto estuviera en su avión y que se lo pediría en nuestro nombre, pero nos advirtió que era poco probable que Fidel, el hermano mayor, pudiera responder tan rápido, ya que ahora estaba escribiendo y reflexionando mucho, no viendo a mucha gente. Tampoco podía hacer promesa alguna con respecto a Raúl. Chávez subió a su avión y vimos cómo partía.
A la mañana siguiente volamos a La Habana. Lo diré todo: el Ministerio de Energía y Petróleo de Venezuela nos prestó un avión. Si alguien quiere referirse a eso como un soborno, que haga lo que quiera. Pero cuando lea el siguiente informe de un periodista que viaja en el Air Force One o que sube a bordo de un avión de transporte militar de Estados Unidos, que por favor repudie también ese artículo. Apreciamos el lujo de aquel viaje, pero eso no ha influenciado el contenido de nuestros reportajes.

“Son muy pocas las veces que los problemas vienen solos”
Yo estaba arriesgando mucho. El hecho de subir al avión hacia La Habana sin tener garantía alguna de que iba a ver a Raúl Castro me llenaba de ansiedad. Christopher había cancelado a última hora varios compromisos de conferencias importantes para hacer el viaje. No acostumbra a dejar colgada a la gente. De modo que, para él, era lo tomas o lo dejas y se estaba poniendo nervioso. Douglas, profesor de historia en la Universidad Rice, tenía que volver de forma inminente a sus obligaciones académicas. Fernando sentía el peso de que esperásemos de él que fuera nuestro ariete. Y yo, bueno, contaba con la llamada de Chávez a Castro, tanto para obtener la entrevista como para salvar mi culo ante mis compañeros.
Aterrizamos en La Habana cerca del mediodía y en la pista de aterrizaje nos recibieron Omar González Jiménez, presidente del Instituto Cubano del Cine, y Luis Alberto Notario, jefe del ala de coproducción internacional del Instituto. Había estado con ambos durante mi anterior viaje a Cuba. Comenzamos a hablar de cosas personales de camino a la oficina de aduana, hasta que Hitch se adelantó y, sin vergüenza alguna, le exigió a Omar:
–Señor, ¡tenemos que ver al presidente!
–Sí –respondió Omar–. Estamos informados de su solicitud y hemos informado al presidente. Estamos todavía esperando su respuesta.
Durante el resto de ese día y hasta la tarde siguiente torturamos a nuestros anfitriones con un incesante son de tambor: Raúl, Raúl, Raúl. Supuse que si Fidel estaba en condiciones y podía encontrar el tiempo necesario, llamaría. Y si no, yo seguía agradecido por nuestro encuentro anterior y se lo dije en una nota que le envié a través de Omar. De Raúl sólo sabía por lo que había leído y no tenía la menor idea de si nos vería o no.
Los cubanos son gente particularmente calurosa y hospitalaria. Mientras nuestros anfitriones nos llevaban por la ciudad, me di cuenta de que la cantidad de coches estadounidenses de los años cincuenta había disminuido incluso en los pocos años que habían pasado desde mi último viaje, para ser reemplazados por coches rusos más pequeños. Al pasar rápidamente por el Malecón ante a la Sección de Intereses de Estados Unidos, de aspecto agresivo, donde las olas que se rompen contra la orilla salpican a los coches de pasada, noté algo casi indescriptible de la atmósfera en Cuba. Es la presencia palpable de una historia arquitectónica y humana en un pequeño trozo de tierra rodeado de agua. Incluso el visitante siente el espíritu de una cultura que proclama de diversas maneras, “Éste es nuestro sitio especial”.
Serpenteamos a través de La Habana Vieja, y en una exposición revestida de vidrio que hay frente al Museo de la Revolución vimos el Granma, el barco que transportó a los revolucionarios cubanos desde México en 1956. Continuamos hacia el Palacio de Bellas Artes, con su colección de muestras apasionadas y políticas, que es un corte transversal de la profunda reserva de talento de Cuba. Luego visitamos el Instituto Superior de Artes y después fuimos a cenar con el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, y Roberto Fabelo, un pintor al que invitaron al saber que yo había expresado aquella tarde mi aprecio por su obra durante la visita al museo. A medianoche aún no había noticias de Raúl Castro. Después, nos llevaron a la casa del protocolo, donde descansamos hasta el alba.
A mediodía del día siguiente, el reloj sonaba con machaconería en nuestros oídos. Nos quedaban dieciséis horas en La Habana antes de que tuviéramos que ir al aeropuerto para tomar nuestros vuelos de regreso. Estábamos sentados alrededor de una mesa en La Castellana, un lujoso bodegón de La Habana Vieja, con un gran grupo de artistas y músicos que, dirigidos por el reputado pintor cubano Kcho, habían establecido la Brigada Martha Machado, una organización de voluntarios que ayuda a las víctimas de los huracanes Ike y Gustav en la Isla de la Juventud. La brigada tiene pleno apoyo de dinero, aviones y personal del gobierno, algo que habría sido la envidia de nuestros voluntarios en la Costa del Golfo después del huracán Katrina. También se juntó con nosotros para el almuerzo Antonio Castro Soto del Valle, un apuesto joven de carácter modesto, de 39 años, que es hijo de Fidel. Antonio, que estudió Medicina, es el médico del equipo
nacional de béisbol de Cuba. Tuve una breve pero agradable charla con él y volví a repetirle nuestro deseo de ver a Raúl.
El reloj ya no sonaba, aporreaba. Omar me dijo que dentro de muy poco conoceríamos la decisión del presidente. Con los dedos cruzados, Douglas, Hitch, Fernando y yo volvimos a la casa del protocolo para hacer nuestras maletas de antemano. A las 6 de la tarde nos quedaban diez horas. Yo estaba sentado abajo, en la sala de estar, leyendo bajo la brumosa luz del ocaso de la tarde. Hitch y Douglas estaban arriba en sus habitaciones, supongo que durmiendo la siesta para vencer la ansiedad. Y en el sofá, a mi lado, Fernando roncaba.
Entonces apareció Luis ante nuestra puerta de entrada, que estaba abierta. Lo miré por encima de mis gafas mientras me hacía un gesto muy directo. Sin palabras, señalé con el dedo hacia la parte de arriba de las escaleras, donde estaban acostados mis compañeros. Pero Luis meneó la cabeza como si se estuviese disculpando.
–Sólo usted –dijo.
El presidente había tomado su decisión.
Pude escuchar en mis oídos el eco de las dudas de Hitch, “son muy pocas las veces que los problemas vienen solos”. ¿Se refería a mí? Et me, Bruto? En cualquier caso, me eché la mano al bolsillo trasero para asegurarme de que tenía mi libreta de notas venezolanas, busqué mi pluma, agarré mis gafas y salí con Luis. Justo antes de cerrar la portezuela del coche que nos estaba esperando, escuché la voz de Fernando que me llamaba:
–¡Sean!
El coche arrancó.

Voy a ver al mago

En Estados Unidos el presidente cubano Raúl Castro, antiguo ministro de Defensa de la isla, está considerado como un “frío militarista” y un “títere” de Fidel. Pero el joven revolucionario con coleta de la Sierra Maestra está demostrando que las serpientes se equivocan. Por cierto, el “raulismo” está creciendo junto con un reciente auge económico industrial y agrícola. El legado de Fidel, como el de Chávez, dependerá de la sostenibilidad de una revolución flexible, que pueda sobrevivir a la partida de su líder por muerte o renuncia. Fidel ha sido subestimado una vez más por el Norte. Al elegir a su hermano Raúl ha puesto las decisiones políticas diarias de su país en una manos formidables. En un informe del Consejo de Asuntos Hemisféricos, el portavoz del Departamento de Estado, John Casey, reconoció que el raulismo podría llevar a una “mayor apertura y libertad para el pueblo cubano”.
Muy pronto me veo sentado a una pequeña mesa lustrada en un despacho del gobierno, con el presidente Castro y un traductor.
–Fidel me llamó hace un momento -me dice–. Quiere que lo llame después de que hayamos hablado.
Hay un humor en la voz de Raúl que recuerda una vida de afectuosa tolerancia por el ojo vigilante de su gran hermano.
–Quiere saber todo sobre lo que hablamos –dice con risita de sabio–. Nunca me gustó la idea de conceder entrevistas –añade–. Uno dice muchas cosas, pero cuando se publican aparecen recortadas, condensadas. Las ideas pierden su significado. Me han dicho que sus películas son largas. Quién sabe si su periodismo será largo también.
Le prometo que escribiré lo más rápido posible y que imprimiré todo lo que escriba. Me dice que ha prometido informalmente a otros su primera entrevista como presidente y, como no quiere multiplicar lo que podría ser interpretado como un insulto, me ha escogido a mí solo, sin mis compañeros.
Castro y yo compartimos sendas tazas de té.
–Hoy hace cuarenta y seis años, exactamente a esta hora, movilizamos las tropas. Almeida en el Oeste, Fidel en La Habana, yo en Oriente. A mediodía habían anunciado que en Washington el presidente Kennedy iba a pronunciar un discurso. Fue durante la crisis de los misiles. Preveíamos que el discurso sería una declaración de guerra. Después de su humillación en la Bahía de Cochinos, la presión de los misiles [que según afirma Castro eran estrictamente defensivos] representaría una gran derrota para Kennedy. Kennedy no toleraría esa derrota. Hoy estudiamos con mucho cuidado a los candidatos en Estados Unidos, estamos centrados en McCain y Obama. Miramos con lupa todos sus viejos discursos. En particular los pronunciados en Florida, donde oponerse a Cuba se ha convertido en un negocio rentable para muchos. En Cuba tenemos sólo un partido, pero en Estados Unidos hay muy poca diferencia. Ambos partidos son una expresión de la clase gobernante.

Dice que los miembros actuales del lobby cubano de Miami son descendientes de la riqueza de la era de Batista o terratenientes internacionales “que sólo pagaron centavos por su tierra” mientras Cuba vivía bajo el dominio absoluto de Estados Unidos durante sesenta años.
–La reforma agraria de 1959 fue el Rubicón de nuestra Revolución. Una sentencia de muerte para nuestras relaciones con Estados Unidos.
Castro parece estudiarme mientras toma otro sorbo de té.
–En aquel momento no se discutía de socialismo ni de ningún trato de Cuba con Rusia. Pero la suerte estaba echada.
Después de que el gobierno de Eisenhower atentó contra dos barcos con un cargamento de armas que iban a Cuba, Fidel extendió su mano a antiguos aliados. Dice Raúl:
–Se las pedimos a Italia. ¡No! Se las pedimos a Checoslovaquia. ¡No! Nadie nos daba armas para defendernos, porque Eisenhower los había presionado. Así que cuando Rusia nos las dio no tuvimos tiempo para aprender a utilizarlas antes de que Estados Unidos nos atacase en la Bahía de Cochinos.
Se ríe y se dirige a un servicio adyacente, desapareciendo un momento tras una pared, tras lo cual vuelve de inmediato a la sala, y bromea:
–A los 77 años es culpa del té.
Bromas aparte, Castro se mueve con la agilidad de un hombre joven. Hace ejercicio a diario, sus ojos brillan al mirar y su voz es potente. Reanuda la conversación donde la dejó.
–Sabes, Sean, hay una famosa fotografía de Fidel de cuando la invasión de Bahía de Cochinos. Él está parado frente a un tanque ruso. Todavía no sabíamos ni siquiera como dar marcha atrás con aquellos tanques –se ríe–. ¡La retirada no está entre nuestras opciones!
Raúl Castro se muestra cálido, abierto, lleno de energía e hace alarde de una aguda inteligencia.
Retomo el asunto de las elecciones estadounidenses y le repito la pregunta que Brinkley le hizo a Chávez:
–¿Aceptaría Castro una invitación a Washington para reunirse con el presidente Obama, suponiendo que gane, sólo pocas semanas después?
Raúl Castro reflexiona:
–Es una pregunta interesante –dice, y se sume en un largo, incómodo silencio, hasta que termina por añadir–: Estados Unidos tiene el proceso electoral más complicado del mundo. Hay ladrones electorales con mucha experiencia en el lobby cubano-americano de Florida…
Lo interrumpo:
–Creo que ese lobby se está deshaciendo -y entonces, con la seguridad de un optimista a toda prueba, continúo–: Obama va a ser nuestro próximo presidente.
Castro sonríe, al parecer a causa de mi candidez, pero su sonrisa desaparece mientras dice:
–Si no lo matan antes del 4 de noviembre será su próximo presidente.
Le señalo que todavía no ha respondido a mi pregunta sobre el encuentro en Washington.
–Sabes –dice–, he leído las declaraciones que ha hecho Obama sobre que mantendrá el bloqueo.
Hago un breve comentario:
–Utilizó la palabra embargo.
–Sí –dice Castro–, el bloqueo es un acto de guerra, así que los estadounidenses prefieren hablar de embargo, una palabra que se utiliza en documentos legales… Pero, en cualquier caso, sabemos que se trata de lenguaje preelectoral y que también ha dicho que está dispuesto a discutir con cualquiera.
Raúl interrumpe su propio discurso:
–Probablemente estés pensando, vaya, el hermano habla tanto como Fidel –nos reímos los dos–. No suele ser así, pero ya sabes, Fidel… una vez había una delegación aquí, en esta sala, de China. Varios diplomáticos y un joven traductor. Creo que era la primera vez que el traductor estaba con un jefe de Estado. Habían tenido un vuelo muy largo y estaban bajo los efectos del desfase horario. Fidel, por supuesto, lo sabía, pero siguió hablando durante horas. Pronto, a uno que estaba al final de la mesa, justo ahí [señala una silla cercana] se le empezaron a cerrar los ojos. Luego a otro, y a otro. Pero Fidel seguía hablando. No pasó mucho tiempo hasta que todos, incluido el de más rango, al que Fidel le había estado dirigiendo directamente la palabra, estaban roncando. Así que Fidel volvió los ojos hacia el que estaba despierto, el joven traductor, y siguió conversando con él hasta el amanecer.
A aquellas alturas de la historia, tanto Raúl como yo nos desternillábamos de risa. Yo sólo me había reunido una vez con Fidel, cuya mente asombrosa y cuya pasión eran un manantial de palabras. Pero me bastó como muestra. El único que no se reía cuando Raúl Castro retomó el hilo fue nuestro traductor.
–En mi primera declaración después de que Fidel cayera enfermo dije que estamos dispuestos a discutir sobre nuestras relaciones con Estados Unidos de igual a igual. Más tarde, en 2006, lo dije de nuevo en un discurso en la Plaza de la Revolución. Los medios estadounidenses se burlaron diciendo que yo estaba aplicando cosmética a la dictadura.
Le ofrezco otra oportunidad de hablar al pueblo estadounidense. Responde:
–Los estadounidenses son nuestros vecinos más inmediatos. Deberíamos respetarnos. Nosotros no hemos tenido nunca nada contra el pueblo estadounidense. Unas buenas relaciones serían mutuamente ventajosas. Quizá no podamos resolver todos nuestros problemas, pero podremos resolver muchos de ellos.
Hace una pausa y medita lentamente un pensamiento.
–Voy a decirte algo que no he dicho nunca antes en público. En algún momento alguien del Departamento de Estado lo filtró, pero lo silenciaron de inmediato por miedo al electorado de Florida, aunque ahora, cuando se lo diga, el Pentágono pensará que soy indiscreto.
Contengo la respiración mientras espero sus palabras.
–Desde 1994 hemos estado en contacto permanente con los militares estadounidenses, por acuerdo mutuo secreto –me dice Castro–. Se basó en la premisa de que discutiríamos asuntos únicamente relacionados con Guantánamo. El 17 de febrero de 1993, tras una petición de Estados Unidos de que discutiésemos asuntos relacionados con localizadores de boyas para la navegación de barcos en la bahía, fue el primer contacto en la historia de la Revolución. Entre el 4 de marzo y el 1 de julio tuvo lugar la crisis de los balseros. Se estableció una línea directa entre nuestros dos ejércitos y el 9 de mayo de 1995 nos pusimos de acuerdo para celebrar reuniones mensuales con altos cargos de ambos gobiernos. Hasta la fecha, ha habido 157 reuniones y todas ellas están grabadas. Las reuniones tienen lugar el tercer viernes de cada mes. Alternamos las localizaciones entre la base estadounidense en Guantánamo y el territorio cubano. Hemos realizado
maniobras conjuntas de respuesta a emergencias. Por ejemplo, prendemos un fuego y los helicópteros estadounidenses traen agua de la bahía, de concertación con helicópteros cubanos. [Antes de esto] la base estadounidense en Guantánamo sólo había creado caos. Habíamos perdido guardias fronterizos y tenemos pruebas gráficas de ello. Estados Unidos había alimentado la emigración ilegal y peligrosa y sus guardacostas interceptaban a los cubanos que trataban de abandonar la isla. Los traerían a Guantánamo e iniciamos una mínima cooperación. Pero nosotros dejaríamos de guardar nuestra costa. Si alguien quería irse, les dijimos, que se fuera. Y así, con los asuntos de navegación empezamos a colaborar. Ahora, en las reuniones de los viernes siempre hay un representante del Departamento de Estado –No da ningún nombre. Continúa–: El Departamento de Estado tiene tendencia a ser menos razonable que él Pentágono. Pero ninguno levanta la voz
porque… yo no participo. Porque yo hablo fuerte. Es el único lugar en el mundo donde esos dos militares se reúnen en paz.
–¿Y qué pasa con Guantánamo? –le pregunto.
–Te diré la verdad –dice Castro–. La base es nuestro rehén. Como presidente digo que Estados Unidos debe irse. Como militar digo que los dejemos quedarse.
En mi interior empiezo a preguntarme si está a punto de revelarme una gran noticia. ¿O será de poca importancia? Nadie debería sorprenderse de que los enemigos se hablen por detrás del escenario. Lo que sí es una sorpresa es que me lo esté contando. Y, con ello, doy un rodeo y regreso al asunto de un encuentro con Obama.
–En el caso de que se celebrase una reunión entre usted y él próximo presidente, ¿cuál sería la primera prioridad de Cuba?
Sin dudarlo, responde:
–Normalizar el comercio.
La indecencia del embargo estadounidense contra Cuba nunca ha sido más evidente que ahora, en la estela de tres huracanes devastadores. Las necesidades del pueblo cubano nunca han sido más desesperadas. El embargo es sencillamente inhumano y totalmente improductivo. Raúl continúa:
–La única razón del embargo es hacernos daño. Nada puede disuadir a la Revolución. Dejemos que los cubanos vengan de visita con sus familias. Dejemos que los estadounidenses vengan a Cuba.
Parece como si estuviera diciendo, dejémoslos venir a ver esta terrible dictadura comunista de la que no cesan de escuchar en la prensa, donde incluso representantes del Departamento de Estado y destacados disidentes reconocen que en unas elecciones libres y abiertas en Cuba, el Partido Comunista que gobierna obtendría hoy el 80% de los votos. Le enumero una lista de varios conservadores estadounidenses que han criticado el embargo, desde el fallecido economista Milton Friedman a Colin Powell, pasando incluso por el senador republicano de Texas Kay Bailey Hutchison, quien dijo, “Hace tiempo que vengo pensando que deberíamos buscar una nueva estrategia para Cuba. Y ésta consiste en establecer más comercio, sobre todo comercio de productos alimentarios, especialmente si podemos ofrecer al pueblo más contacto con el mundo exterior. Y si podemos remontar la economía eso podría servir para que la gente fuera más capaz de luchar contra la
dictadura.”
Ignorando el desaire, Castro replica con descaro:
–Aceptamos el reto.
A estas alturas ya hemos pasado del té al vino tinto y a la cena.
–Déjame decirte algo –dice–. Hemos hecho nuevas prospecciones, según las cuales hay grandes posibilidades de reservas de petróleo en nuestro litoral, que las compañías estadounidenses podrían venir a perforar. Podemos negociar. Estados Unidos está protegido por las mismas leyes comerciales cubanas que protegen a cualquier otro país. Quizá pueda haber reciprocidad. Hay 110.000 km cuadrados de mar en el área dividida. Dios no sería justo si no nos concediese algún petróleo. No creo que nos prive de esa manera.
De hecho, el US Geological Survey calcula que en el área hay reservas de nueve mil millones de barriles de petróleo y 31 billones de pies cúbicos de reservas de gas natural en la cuenca marítima del norte de Cuba. Ahora que han mejorado las inestables relaciones con México de los últimos tiempos, Castro está tratando también de mejorarlas con la Unión Europea.
–Las relaciones con la EU deberían mejorar cuando se vaya Bush –dice confiado.
–¿Y con Estados Unidos? –le pregunto.
–Escucha –dice–, tenemos tanta paciencia como los chinos. El 77% de nuestra población ha nacido después del bloqueo. Soy el ministro de Defensa que más ha durado en toda la historia. Cuarenta y ocho años y medio hasta el pasado octubre. Por eso visto este uniforme y sigo trabajando en mi antiguo despacho. No hemos tocado nada en el despacho de Fidel. En las maniobras militares del Pacto de Varsovia yo era el más joven y el que más tiempo estaba en el cargo. Luego fui el más antiguo y sigo siendo el que más tiempo estuvo. Iraq es un juego de niños en comparación con lo que le pasaría a Estados Unidos si invadiese Cuba. –Tras un sorbo de vino, Castro añade–: Prevenir una guerra equivale a ganarla. Ésa es nuestra doctrina.
Una vez terminada la cena, el presidente y yo salimospor de unas puertas correderas de vidrio a una terraza que parece un invernadero con plantas tropicales y pájaros. Mientras continuamos paladeando el vino, dice:
–Hay una película americana en la que la elite está sentada en torno a una mesa y trata de decidir quién será el próximo presidente. Miran por la ventana y ven al jardinero. ¿Sabes a qué película me refiero?
–Being There – digo.
–¡Eso! –responde Castro con excitación–- Being There. Me gustó mucho. Con Estados Unidos existe cualquier posibilidad objetiva. Los chinos dicen: “En el camino más largo uno empieza con el primer paso”. El presidente de Estados Unidos debería dar ese primer paso, pero sin amenazar nuestra soberanía. Eso no es negociable. Podemos exigir sin decirle al otro lo que tiene que hacer dentro de sus fronteras.
–Señor Presidente –digo–, durante el último debate presidencial en Estados Unidos vimos cómo John McCain alentaba el acuerdo de libre comercio con Colombia, un país conocido por sus escuadrones de la muerte y sus asesinatos de líderes obreros, y esas relaciones continúan mejorando, conforme el gobierno de Bush trata de hacer avanzar ese acuerdo en el Congreso. Como bien sabe, acabo de llegar de Venezuela país al que, al igual que a Cuba, el gobierno de Bush considera una nación enemiga, incluso si les compramos mucho petróleo. Se me ocurre que Colombia puede razonablemente convertirse en nuestro aliado geográficamente estratégico en Sudamérica, de la misma manera que Israel lo es en el Oriente Próximo. ¿Tiene algún comentario que hacer?
Medita cuidadosamente la pregunta y me responde en un tono lento y calculado:
–En estos momentos –dice– tenemos buenas relaciones con Colombia. Pero debo decir que sí hay un país en Sudamérica con un entorno vulnerable a eso… es Colombia.
Teniendo en mente las sospechas de Chávez sobre las intenciones estadounidenses de intervenir en Venezuela, respiro hondo.
Se está haciendo tarde, pero no quería irme sin preguntarle a Castro sobre las alegaciones de violaciones de derechos humanos y el narcotráfico, supuestamente facilitado por el gobierno cubano. Un informe de 2007 de Human Rights Watch señala que Cuba "sigue siendo el único país en Latinoamérica que reprime casi cualquier forma de disidencia política”. Además, hay unos 200 prisioneros políticos en Cuba hoy en día, aproximadamente el 4% de los cuales están condenados por crímenes de disidencia no violenta. Mientras espero los comentarios de Castro, no puedo evitar pensar en la cercana prisión estadounidense de Guantánamo y en los horrendos crímenes que Estados Unidos comete contra los derechos humanos.
–Ningún país está libre de abusos contra los derechos humanos al cien por cien –me dice Castro. Pero insiste–: Los informes de los medios estadounidenses son muy exagerados e hipócritas.
De hecho, incluso destacados disidentes cubanos, como Eloy Gutiérrez Menoyo, reconocen estas manipulaciones y acusan a la Oficina de Intereses de Estados Unidos de obtener testimonios disidentes por medio de pagos en metálico. Irónicamente, en 1992 y 1994 Human Rights Watch también describió desórdenes e intimidaciones por parte de grupos anticastristas en Miami, descritas por el escritor y periodista Reese Erlich como “violaciones normalmente asociadas con dictaduras latinoamericanas”.
Dicho lo cual, soy un estadounidense orgulloso y sé positivamente que si fuese ciudadano de Cuba y tuviese que escribir un artículo como ése sobre los dirigentes cubanos podrían encarcelarme. Más aún, estoy orgulloso de que el sistema establecido por nuestros padres fundadores, aunque hoy en día no sea exactamente el mismo, nunca dependió de sólo un gran líder por época. Estas cosas siguen estando en entredicho con respecto a los héroes románticos de Cuba y Venezuela. Pienso en mencionarlo, y quizá debería hacerlo, pero tengo algo distinto en mente:
–¿Podemos hablar sobre drogas? –le pregunto a Castro. Me responde:
–Estados Unidos es el mayor consumidor de narcóticos en el mundo. Cuba está situada directamente entre Estados Unidos y sus proveedores. Para nosotros es un gran problema… Con la expansión del turismo se ha desarrollado un nuevo mercado y nosotros nos enfrentamos a él. Se dice también que permitimos que los narcotraficantes atraviesen el espacio aéreo cubano. No permitimos algo así. Estoy seguro de que algunos de esos aviones se nos cuelan. Si ya no tenemos un radar de baja altitud en funcionamiento se debe simplemente a las restricciones económicas.
Aunque parezca un cuento chino no es así. Según el coronel Lawrence Wilkerson, un antiguo consejero de Colin Powell, Wilkerton le dijo a Reese Erlich en una entrevista del pasado enero que “los cubanos son nuestros mejores aliados en la guerra contra las drogas y contra el terrorismo en el Caribe. Incluso mejores que México. Los militares consideran que Cuba es un aliado muy cooperativo.”
Quiero hacerle a Castro por última vez la pregunta que no me ha respondido, pues nuestro mutuo lenguaje corporal nos indica que ya pasó la medianoche. Es la 1 de la madrugada, pero él se lanza:
–Bueno –dice–, me preguntaste que si yo aceptaría un encuentro con Obama en Washington. Tendría que pensarlo. Lo discutiría con mis camaradas de la dirigencia. Personalmente creo que no sería justo que yo fuese el primero en visitar, porque siempre son los presidentes latinoamericanos quienes van primero a Estados Unidos. Pero tampoco sería justo esperar que el presidente de Estados Unidos venga a Cuba. Deberíamos encontrarnos en un lugar neutral.
Hace una pausa y deposita su copa de vino vacía.
–Quizá podríamos encontrarnos en Guantánamo. Tenemos que encontrarlnos y empezar a resolver nuestros problemas y, al final del encuentro, podríamos darle un regalo al presidente… podríamos enviarlo de vuelta con la bandera estadounidense que ondea en la Bahía de Guantánamo.
Cuando salimos de su despacho seguidos por el personal, el Presidente Castro me acompaña en el ascensor hasta el vestíbulo y viene conmigo hasta el coche que me espera. Le doy las gracias por la generosidad de su tiempo. Cuando el chófer arranca el motor, el presidente da unos golpecitos en la ventanilla de mi lado. Bajo el cristal mientras que él mira su reloj y se da cuenta de que han pasado siete horas desde que iniciamos la entrevista. Sonriendo, dice:
–Ahora voy a llamar a Fidel. Te lo prometo. Cuando Fidel se entere de que he hablado contigo durante siete horas se asegurará de concederte siete horas y media cuando regreses a Cuba.
Reímos al unísono y nos damos un último apretón de manos.
Ha llovido antes por la noche. En esta oscuridad de las primeras horas, mientras los neumáticos pulverizan agua sobre la húmeda calzada de una apacible mañana habanera, me doy cuenta de que las cuestiones más básicas de la soberanía permiten comprender muy bien las complejidades del antagonismo estadounidense contra Cuba y Venezuela, así como las políticas de ambos países. Nunca han tenido más que dos opciones: o ser imperfectamente nuestros o imperfectamente suyos.

¡Viva Cuba, viva Venezuela, viva USA!
Cuando regresé a la casa de protocolo eran cerca de las dos de la mañana. Mi viejo amigo Fernando, temiendo que llegase borracho, me había esperado. Mis compañeros habían pasado una mala noche. El pobre Fernando había pagado los platos rotos de su frustración. No sabían dónde estaba ni por qué me había ido sin ellos. Y los funcionarios cubanos que habían podido contactar habían insistido en que estuviesen preparados por si acaso alguno de los hermanos Castro les ofrecía espontáneamente una entrevista. De manera que también se habían perdido al menos una noche cubana. Después de ponerme al corriente, Fernando se fue a dormir un par de horas. Yo me quedé revisando mis notas y fui el primero en sentarme a la mesa para el desayuno, a las 4:45. Cuando Douglas e Hitch bajaban por las escaleras, me cubrí la cabeza con el borde del mantel fingiendo vergüenza. Supongo que en aquellas circunstancias era un poco temprano (y no sólo por la
hora) para poner a prueba su humor. La broma no funcionó. Mientras que Fernando volaba hacia a Buenos Aires, nosotros desayunamos tranquilamente y luego volamos de vuelta al hogar, dulce hogar.
Cuando llegué a Houston me di cuenta de que había sobrestimado la insensibilidad de aquellos dos profesionales con experiencia. Cualquier hielo previo se había fundido. Nos dijimos adiós, celebrando aquellos días emocionantes. Ninguno de ellos había sido lo bastante malicioso como para preguntarme por el contenido de mi entrevista, pero cuando se disponía a conectar con el vuelo que lo llevaría hacia el Este, Christopher me dijo al despedirse, “Bueno... supongo que la leeremos”.

¡Sí, se puede!
Estaba sentado en el borde de la cama con mi mujer, mi hijo y mi hija. Se me saltaron las lágrimas mientras Barack Obama hablaba por primera vez como presidente electo de Estados Unidos. Cerré los ojos y empecé a ver una película en mi mente. También podía oír la música, que muy apropiadamente era de las Dixie Chicks cantando una canción de Fleetwood Mac sobre imágenes montadas a cámara lenta. Allí estaban Bush, Hannity, Cheney, McCain, Limbaugh y Robertson. Los vi a todos. Y la canción fue en aumento conforme la imagen de Sarah Palin acaparaba la pantalla. Natalie Maines cantaba dulcemente,

Y vi mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve
hasta que la victoria aplastante me derrumbó
Victoria aplastante me derrumbó…

Fuente: http://www.thenation.com/doc/20081215/penn/4
Sean Penn es actor y director de cine estadounidense.
Germán Leyens y Manuel Talens son miembros de Rebelión. Talens es asimismo miembro de Cubadebate y Tlaxcala.

martes, 23 de diciembre de 2008

VIRGEN DE GUADALUPE




Símbolo de independencia, libertad y solidaridad. La virgen mora de extremadura y su versión americana

LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN
Generalísimo Don José María Teclo Morelos Pérez y Pavón

18. Que en la nueva legislación no se admita la tortura.

19. Que en la misma se establezca por Ley Constitucional la celebración del día 12 de diciembre en todos los pueblos, dedicado a la patrona de nuestra libertad, María Santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos, la devoción mensual.

CUBA Y SU REVOLUCIÓN EXISTEN PORQUE SIEMPRE SE HAN SABIDO DEFENDER



por Wilkie Delgado Correa

El primero de Enero del 2009 se cumplirá medio siglo del triunfo de la
Revolución Cubana. Este acontecimiento se celebrará con una revolución
victoriosa, a pesar de asedios, amenazas, agresiones y planes públicos
y secretos de la potencia más poderosa de la historia, Estados Unidos,
que para materializarlos se coligó con todos los poderes y fuerzas
reaccionarias que en el mundo rendían pleitesía genuflexa a la nueva
Roma americana, como la calificara Martí.

Una pequeña isla del Caribe, realmente un archipiélago pequeño, se
empeñó en una empresa histórica, contra viento y marea, en esta parte
del mundo occidental, integrado por potencias que consideraban como su
“destino manifiesto” en el siglo XX la obediencia servil al nuevo amo
que fue capaz de derrotarlas durante los siglos XVIII, XIX o XX, según
los casos particulares.

Surgió así una especie de “santa” alianza, de grandes y pequeñas
naciones, que bajo las órdenes de la gran inquisidora, desarrollaron
maniobras y estrategias, verdaderos complots de rufianes, que les
asignaron para destruir a la Revolución Cubana, esgrimiendo como
motivo este o aquel pretexto o subterfugio, en distintos períodos de
estos cincuenta años.

En esta cruzada contra Cuba y su Revolución participaron enemigos
naturales, internos y externos, y muchos otros obligados o no, en
circunstancias determinadas de los acontecimientos nacionales e
internacionales de un mundo en que los países poderosos y engreídos en
vez de regirse por la Carta de las Naciones Unidas, parecían –y aún
parecen- guiarse por una Pancarta con un código elemental de
violaciones estúpidas de las normas y principios de derecho
internacional reconocidos en la bendita Carta de la ONU. Esta Carta
que merecía y merece respeto, y que constituye la norma de las
relaciones esenciales entre los Estados, ha sido irrespetada no sólo
en el caso de Cuba, sino en cuantos casos consideraron necesario
aplicar el principio bárbaro del ejercicio de la fuerza.

Así que contra Cuba se ensayó todo y se proclamó aquello, vaya Ud. a
saber cuantas veces, de que “el fin justifica los medios”. Sin
embargo, en estos casos, tanto los fines como los medios fueron
siempre espurios, ilegales, inmorales, deleznables, despreciables,
condenables, y todos caben ser calificados como criminales.

Esta es la verdad, y si hoy Cuba revolucionaria existe y si la
Revolución Cubana sigue victoriosa, es porque indudablemente en estos
cincuenta años siempre se han sabido defender consecuentemente y en
todos los terrenos. Ha sido de tal magnitud la defensa de todo un
pueblo de su Revolución, su obra más acabada a lo largo de siglos de
historia heroica, que causa asombro esta epopeya homérica de la
contemporaneidad, pero que también causa rabia, mucha rabia, a sus
recalcitrantes e inveterados enemigos.

Si existe la Revolución es porque el pueblo cubano aprendió de su
historia pasada que la división en política es la derrota y la muerte,
mientras que al instaurar una nueva política revolucionaria tuvo la
convicción de que la unión era lo contrario: la victoria y la vida.

Si existe la Revolución hoy es porque dirigentes y dirigidos, con
Fidel al frente, jamás traicionaron el juramento de no ponerse de
rodillas ni inclinarse servilmente ante los enemigos, por poderosos que fuesen.

Si existe hoy la Revolución con su fuerza moral intacta es porque no
sólo proclamó a voz en cuello que la defenderían con una consigna de
patria o muerte, sino que todo el pueblo estuvo dispuesto a morir en
su defensa como demostraron miles de cubanos caídos en combate en
todos los momentos en que fue preciso defenderla con la vida.

Si existe la revolución a pesar de toda la ofensiva desatada por el
imperio y sus aliados contra ella, fue porque ante cada plan de ataque
se le enfrentó con un plan de resistencia superior y concebido para
vencer sin hacer ninguna concesión de principios, sin sentir ni
mostrar miedos ante sus reales intenciones destructivas, sin ninguna
vacilación en la consecución de los sueños y realidades que eran la
razón de su existencia.

Si la Revolución fue, es y será una fuerza impulsora de los hombres y
del pueblo, ha sido porque su obra demostró y demostraba que era
posible realizar en bien del pueblo lo que históricamente siempre
pareció imposible, porque así lo había establecido la despiadada
injusticia social, la ignorancia y el engaño prevalecientes desde siglos.

Si hoy existe una garantía de la perdurabilidad de la Revolución, es
porque más allá de sus propias limitaciones y de las muchas más
impuestas por sus enemigos, se mostró creadora, fecunda, generosa, y
repartió lo mucho y lo poco al pueblo cubano y a la humanidad a los
que pertenecía. Esa solidaridad desbordante, nunca antes vista en la
práctica política internacional, la acercó e hizo más íntima al alma
de las naciones del mundo que recibieron el abrazo y la ayuda
fraternos. Por eso la defensa de la Revolución rebasó la frontera
propia y tuvo un firme bastión dentro de las fronteras de los otros
pueblos del mundo, que reconocieron en su momento la disposición de
Cuba a realizar cualquier sacrificio y a defender como propios los
intereses y causas legítimos de todos ellos, hermanados en una lucha y
destinos comunes como integrantes de la humanidad.

Si hoy existe Cuba y su Revolución es porque no aceptó ni dejó ofensas
a su dignidad sin responder a cualquier precio, ni creyó en cantos de
sirenas, ni permitió que les introdujeran caballos de troya como parte
de ofrecimientos aviesos.

Por estas y muchas otras razones, hoy existe la Cuba revolucionaria y
su Revolución triunfante desde hace cincuenta años, “cuando la bestia
fuera derrotada por el bien del hombre”.

Y nadie podrá negar jamás que entre las razones principales para
tantas certezas de la existencia y victoria de la Revolución Cubana,
se encuentra en lugar prominente el liderazgo, la personalidad, la
ejecutoria, la grandeza de la vida y la obra de Fidel Castro, que
logró lo que pocas veces se logra o se ha logrado: una plena
identificación entre el líder y el pueblo, entre el líder y la obra de
la Revolución.

Fuente: Aporrea org

Cuba: 50 razones en 50 años de revolución


50 años de Revolución implican más de mil razones para mantenerla,
defenderla, honrarla, amarla, entregarse a ella. Han sido muchos los
pasos que desde 1959 hasta la fecha se han dado en favor del pueblo,
de sus ciudadanos. Hemos vivido etapas que nunca antes soñamos
disfrutar, épocas de forjar, de crear, de mantener, de cambiar, de
defender; épocas de entrega, de luchas, de valentía, de
intransigencia, de carácter, de entereza. Han sido 50 años defendiendo
una obra nuestra, nacida del pueblo y emprendida por él.

50 razones son pocas, para los más de 11 millones de cubanos que
disfrutamos hoy de nuestra patria. Sin embargo, un recorrido
brevísimo, por algunos de aquellos momentos y decisiones, que nos han
marcado el futuro en esta isla; podría ayudarnos a todos, a recordar
por qué hoy, a 50 años del comienzo, seguimos entregando la vida por
cada minuto de Revolución.

1. La Liberación: desde 1959 nuestro pueblo quedó liberado de las
imposiciones de Gobiernos arbitrarios, corruptos, entreguistas, que se
desentendían del pueblo; para dar paso a un sistema socialista,
popular, democrático; en el que cada hombre cuenta, decide, participa.
En el que cada hombre es libre.

2. La Reforma Agraria en mayo de 1959, fue la medida más importante y
radical de la etapa inicial de la Revolución. Fue entregada la
propiedad de la tierra a los campesinos trabajadores que, en calidad
de arrendatarios, aparceros y precaristas, eran explotados por los
grandes propietarios.

3. Creación de Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI): surge
de la fusión del M26-7, el PSP y el Directorio 13 de marzo. Las ORI en
1962 pasaron a llamarse Partido Unido de la Revolución Socialista de
Cuba (PURSC); y luego, al realizarse una profunda depuración,
radicalización y ciertos cambios, devino en el Partido Comunista de Cuba.

4. Creación de organizaciones sociales, a inicios de los ’60, como:
- La Federación de Mujeres Cubanas: esta organización contribuyó a la
liberación de la mujer; a elevar su nivel cultural, dando atención
priorizada a las amas de casa. Incorporó a la mujer a las tareas de la
revolución, para así lograr su emancipación. Durante su existencia ha
alcanzado muchos logros, como por ejemplo: la creación de los círculos
infantiles, el porciento de mujeres trabajadoras y dirigentes que
mostramos hoy, entre muchos otros.
- Las Milicias Nacionales Revolucionarias: agruparon a todos los
hombres y mujeres para defender a la revolución cubana de la
contrarrevolución interna y externa. En la actualidad se le llama MTT
(Milicias de Tropas Territoriales).
- Los Comités de Defensa de la Revolución: surgen en la Plaza de la
Revolución, ante un suceso de impacto para el pueblo cubano, con el
objetivo de proteger nuestros barrios e instalaciones, agrupar al
pueblo todo en cada cuadra, prepararlo políticamente y combatir la
delincuencia y contrarrevolución desde cada barrio.
- La FEEM y la FEU: organizaciones estudiantiles que nacen con el
objetivo de agrupar a los estudiantes de diversas edades escolares,
hasta su conclusión de la vida estudiantil.
- La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP): surge con el
propósito de impulsar el desarrollo agrícola del país y organizar a
los campesinos y trabajadores del campo.

5. La UJC y la OPJM: han sido dos de las organizaciones de mayor
importancia para los niños y jóvenes del país; junto a la FEEM y la
FEU. La Unión de Jóvenes Comunistas fundada en abril de 1962, tuvo sus
antecedentes en la Asociación de Jóvenes Rebeldes y otros movimientos
juveniles. Ya antes había nacido la organización de pioneros, que en
sus inicios se llamó UPC. Ambas, han dado a niños y jóvenes la
atención adecuada, y han velado por sus deberes y derechos. Además,
han servido de cantera para la formación y futura incorporación –como
adultos, militantes- al proceso revolucionario.

6. Nacionalización de carácter antimperialista y socialista que abarcó
a las grandes compañías y demás empresas -esencialmente norteamericanas-

7. Ley de Reforma Urbana. Se desarrolló desde los primeros años de la
Revolución y permitió que cada ciudadano pudiese ser dueño de su vivienda.

8. La rebaja de tarifas y gratuidad de los servicios (agua, luz, gas,
electricidad, teléfonos, etc.). Se intentó reducir las diferencias
salariales entre los trabajadores, la rebaja de precio de los
medicamentos, el uso público y gratuito de las playas, instalaciones,
centros deportivos y culturales; entre otros.

9. La 1ra y 2da Declaración de la Habana (en 1960 y 1962); que
resultaron documentos capitales en la historia de la Revolución
Cubana, elaborados como reafirmación de la soberanía y voluntad
nacional ante agresiones injerencistas de los Estados Unidos.

10. Campaña Nacional de Alfabetización: condujo a proclamar a Cuba
como Territorio Libre de Analfabetismo el 22 de diciembre de 1961.

11. La Institucionalización del país: creación de instituciones,
organismos y entidades en cada uno de los diferentes frentes de
actividades económicas y sociales.

12. La planificación, organización y la prioridad a la Economía.

13. Operación Verdad: Esta operación fue la respuesta a las campañas
difamatorias del gobierno de los EE.UU. de que en Cuba se realizaban
fusilamientos masivos. En una gran concentración de casi un millón de
cubanos, se demostró su apoyo a la justicia revolucionaria. Asistieron
380 periodistas de toda América.

14. Victoria de Playa Girón: el 17 de abril de 1961, el pueblo cubano
fue al combate presto a derramar su sangre por la causa del
socialismo, y derrotó en menos de 72 horas la invasión mercenaria. Se
le propinó al imperialismo su primera gran derrota militar en nuestro
continente.

15. Creación de contingentes agrícolas como fuerzas organizadas y
sumamente productivas de trabajadores y jóvenes dedicados
fundamentalmente a la producción alimentaria. Ejemplo fueron las
Columnas Juveniles: que iniciaron todo un movimiento de jornadas
voluntarias a lo largo de todo el país, en la agricultura; y
devinieron en la EJT (Ejército Juvenil del Trabajo).

16. La Agricultura. Luego de la creación de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP), en el país se le brindó especial
atención a los campesinos, se priorizó la actividad agrícola para el
desarrollo del país y se transformó la vida en el campo, en lo social,
educacional y en las condiciones de vida.

17. La educación: desde los primeros años de la Revolución -junto a la
salud- ha sido una de las dos prioridades esenciales de la Revolución.
La nacionalización de la enseñanza de carácter gratuito, ha permitido
que hasta la fecha hayamos alcanzado el desarrollo educacional y
cultural que ostenta el pueblo cubano; que cada vez se perfecciona más
con nuevos proyectos educativos.

18. La vinculación estudio-trabajo: establecido como principio
cardinal de la pedagogía cubana en la Revolución. Cientos de miles de
estudiantes han realizado diversas jornadas y etapas dentro de su
calendario habitual.

19. La salud: ha sido otra de las prioridades de la Revolución Cubana.
Desde sus inicios se implementó una red sanitaria, para garantizar de
forma gratuita la asistencia a toda la población. Se crearon nuevos
hospitales y policlínicos, así como también, institutos de
investigaciones médicas, totalmente gratuitos para todo el pueblo
cubano. Indicadores como la esperanza de vida y la mortalidad infantil
que hoy mostramos, corroboran nuestros esfuerzos.

20. La defensa: se organizó la defensa del país con la participación
de cada uno de los cubanos, desde la lucha de todo el pueblo. Para
ello, cada hombre se prepara periódicamente y tiene conocimiento de su
lugar y función, en la defensa de la Patria.

21. El deporte: como derecho del pueblo, ha sido otro de los logros
evidentes de la Revolución. Se han alcanzado resultados meritorios a
nivel internacional, de manera que nos hemos situado en un lugar
reconocido y respetado en todo el orbe.

22. La cultura: El Estado cubano ha orientado, fomentado y promovido
la cultura en todas sus manifestaciones y particularmente preconiza la
libertad de creación artística y la defensa de la identidad de la
cultura cubana, la conservación del patrimonio cultural y la riqueza
artística e histórica de la nación y la protección de los monumentos
nacionales.

23. Igualdad de derechos de los seres humanos. Posibilidad de acceso a
la educación para todos los niños, a puestos de trabajo para todos los
hombres y mujeres; sin importar raza, religión, nivel social, recursos
económicos, género… o cualquier distinción.

24. Plan de construcción de escuelas, hospitales y viviendas; desde el
propio 1959. Se inició con la conversión de cuarteles en centros
educacionales.

25. La Seguridad Social: que garantiza la atención a los desvalidos,
ancianos y discapacitados.

26. La presencia de los ideales martianos: Antiimperialismo,
Independentismo, Antirracismo y Latinoamericanismo.

27. La Defensa Civil: ha potenciado y rectorado la preparación de todo
el pueblo, en situaciones excepcionales. Se ha dotado a la población
del conocimiento adecuado para enfrentar tales situaciones; y se
prioriza la seguridad de cada cubano.

28. Enfrentamiento al imperialismo. Desde el Triunfo de la Revolución
se inició una interminable lista de hostilidad y agresiones que ha
promovido el gobierno estadounidense, decisiones boicoteadoras y un
férreo bloqueo; acciones a las que Cuba ha tenido que enfrentarse por 50 años.

29. Un Partido único: el proceso de integración que dio origen a
nuestro partido se caracterizó por el alto sentido de responsabilidad
histórica, comunidad de objetivos, espíritu fraternal, generosidad y
fidelidad a los principios. En 1965, en histórico acto, se acordó
adoptar el nombre del Partido Comunista. El PCC ha constituido un
factor decisivo en la conducción, fortaleza y solidez de la
revolución, junto a la unidad entre todos los sectores y dirigentes
revolucionarios.

30. Congresos del Partido de 1975, 1980 y 1986. Estos Congresos
resultaron el espacio para realizar análisis cruciales sobre la
realidad y el futuro del país, tomar decisiones relevantes y construir
de manera coherente y firme: nuestro socialismo.
La constitución del Comité Central, resultó la culminación del proceso
de unidad de todos los revolucionarios y expresión del grado de
desarrollo de la conciencia político–ideológica del pueblo.

31. La Asamblea del Poder Popular: órgano supremo del poder del
estado, que ha fungido desde su creación, como la representación de
todo el pueblo de Cuba. Creación de los poderes populares.

32. La zafra de 1970: fue un suceso especial en la historia de nuestro
país, pues el país puso en ella todas sus energías para tratar de
alcanzar una producción de 10millones de toneladas de azúcar. El
objetivo no pudo lograrse, pero el episodio figura como una de las
mayores epopeyas de esfuerzo del pueblo cubano revolucionario.

33. La Constitución Socialista, de 1976. Fue aprobada por el 98% de
los hombres y mujeres cubanas el 24 de Febrero. Esta constitución
sustituyó a la constitución del 1940; estableció la nueva división
político-administrativa e instauró los principios socialistas que
nuestro estado ha promulgado durante estos años de revolución.

34. La política exterior de la Revolución. Basada en los principios
de: la Coexistencia Pacífica, el Internacionalismo Proletario y el
Latinoamericanismo. Ha permitido buenas relaciones diplomáticas y
comerciales con los demás países del mundo y de apoyo a las causas
sociales en diversos sitios del planeta. Hoy Cuba mantiene relaciones
diplomáticas, con más de 180 países.

35. La lucha contra el bloqueo en la ONU: A pesar de tantas presiones
y maniobras mentirosas para desacreditarnos, la verdad se impone y la
solidaridad contribuye a condenar tan desacertada medida coercitiva.
Se ha demostrado, una y otra vez el repudio del mundo, al bloqueo.
Cada año ganamos adeptos; este año tuvimos 185 votos a favor, 2 en
contra y 3 abstenciones.

36. La solidaridad internacional: hemos apostado por la ayuda a todos
los pueblos amigos que la han requerido, entregando parte de nuestro
principal tesoro. Por esta causa: médicos, maestros, combatientes,
deportistas y disímiles profesionales de otras esferas, han asistido y
asisten a naciones del tercer mundo: de Latinoamérica, África, Asia;
para cooperar y apoyar sus proyectos sociales.

37. La ayuda en la liberación de otras naciones: la liberación de
Angola, Namibia, Sudáfrica y otros países africanos, provocó que
centenares de miles de cubanos estuvieran dispuestos a combatir y
muchos de ellos ofrecer sus vidas, solo por solidaridad, en un intento
desinteresado de heroísmo como jamás se viera en esta Tierra.

38. La Decisión de Patria o Muerte. Esta consigna ha guiado el
accionar de los cubanos en cada una de las tribunas que nos ha tocado
defender, y ha sido más que un lema, una manera de asumir la Revolución.

39. El desarrollo de la ciencia y la técnica: desde los inicios de la
Revolución Cubana, el Comandante Fidel Castro tuvo la visión de
promover un movimiento profesional para sustituir importaciones por
productos de factura nacional. El primer movimiento que se desarrolló
con estos propósitos fue protagonizado por las Brigadas Técnicas
Juveniles; proyecto que a través de los años se ha desarrollado, y ha
evolucionado; hasta cristalizar hoy en los Forum de Ciencia y Técnica.

40. La investigación científica: ha permitido el desarrollo de la
industria farmacéutica. Se han elaborado varias vacunas y tratamientos
como es el caso de la vacuna antimeningocóccica, contra la hepatitis
B, VIH, entre muchas otras. Estos avances han permitido salvar varias
vidas, no sólo en nuestro país, sino también en el resto del mundo;
pues nuestros productos se exportan a otros países. De esta manera, el
desarrollo alcanzado por la industria farmacéutica se ha revertido
además, en ingresos para Cuba, en épocas de férreas restricciones
económicas impuestas por el bloqueo norteamericano.

41. La participación en el proyecto: Alternativa Bolivariana para las
Américas, ha abierto las puertas de todas las naciones
latinoamericanas para la cooperación mutua. El ALBA ha venido a unir,
fortalecer y dar esperanzas.

42. Los programas priorizados de la Batalla de ideas: Con la
movilización para liberar al niño Elián González, comenzó en Cuba hace
varios años la Batalla de Ideas, indetenible lucha del pueblo cubano
por consolidar al socialismo y a la Revolución, en el cumplimiento del
Juramento de Baraguá como continuidad histórica del pensamiento de
nuestros próceres. Más de 15 programas han contribuido al desarrollo
social de diversos sectores del país.

43. La Revolución Energética: de la cual todos conocemos y disfrutamos
sus beneficios, al eliminar los apagones y contribuir a garantizar
mejores condiciones de vida a la población.

44. Nuevos programas de la revolución (sobre todo en la salud, la
cultura y la educación): 70 nuevos programas para elevar la cultura de
la población. Estos programas pretenden rescatar a los jóvenes
desvinculados, les han regalado a los abuelos una universidad del
adulto mayor, han creado universidades en todos los municipios del
país y hasta las cárceles se están convirtiendo en escuelas.

45. La lucha por la liberación de los 5 héroes prisioneros del
imperio, esta lucha ha sido una de las más fuertes y dolorosas que
hemos vivido en Cuba durante los últimos años. Pues el proceso amañado
y turbio que han sufrido estos 5 cubanos, luchadores contra el
terrorismo; ha devenido en 10 años de injusto encarcelamiento, que el
pueblo cubano y sus amigos del mundo repudian incansablemente.

46. Los trabajadores sociales, que luchan día a día contra la
corrupción, por el mejoramiento humano y se han convertido en los
“médicos del alma”.

47. La existencia de la Central de Trabajadores de Cuba, que asegura y
prioriza a cada hombre o mujer trabajador/a; sus derechos y deberes.

48. Haber sido y ser el pedestal para los procesos sociales y
democráticos de América Latina.

49. La convicción de ser siempre: cubanos. De ser siempre patriotas,
revolucionarios, honrados, leales, valientes. La convicción de
dignificar siempre al ser humano, de defender nuestros deberes y
derechos, nuestra identidad, nuestro patriotismo.

50. Fidel: quien ha sido el punto de partida y guía para cada una de
las razones que han mantenido viva por 50 años esta Revolución. Porque
ha sido conductor, maestro, ejemplo. Porque su vida, su accionar, su
pensamiento, su existencia: ha sido y es razón de todas las razones.